EL CAMINO DE EMAUS
21 Febrero 2012
Desde que los Apostoles fueron enviados, por Jesucristo, a predicar el Evangelio y continuar haciendo el bien, la Iglesia no ha parado en su actuación y sobre todo en los pueblos mas necesitados, azotados por el hambre y la incultura. Para ello, dejando su casa y familia y Patria a ejemplo de los Apostoles, se han lanzado a llevar la palabra de Dios y a u vez a atender a enfermos y a la enseñanza, creando hospitales, colegios y centros de enseñanza laboral.
Algunos teólogos, echando la culpa a Dios “de no hacer nada por evitar tanta miseria””, se han sentado en su sillón limitándose a elevar y publicar sus quejas “sentando a Dios en “el banquillo de los acusados”, ¡Dios tiene la culpa de todo, porque con su poder poder podría acabar con los males del mundo”, dicen. Y lo triste que algunos de los que asi piensan son sacerdotes.
Es perdonable que quienes asi piensen sean jóvenes, que no han captado o entendido cual es la labor del bautizado, como miembros de la Iglesia. Pero grave es, que lo digan hombres que ocupan o han ocupado algún tipo de cargo o jerarquía.
¿Es que no han entendido verdaderamente a que vino Jesucristo al mundo?. ¿es que no han entendido cual fue la labor de los Apostoles?. ¿Es que no han entendido para que fueron elegidos aquellos discípulos?. ¿Es queno han entendido que ellos nos representaban para que luego siguiéramos sus huellas?. Si pensamos que Dios debería hacerlo todo o que no hizo lo suficiente, me pregunto, para que fui bautizado. El cartel de cristiano y de católico les queda a algunos muy bien, como se suele decir “farda mogollon”. Pero no, para ellos Dios debe hacer todo y si no lo hace le ponen en duda y la transmiten; es como decir que mejor no hubiera venido y si ha venido que lo hubiera dejado todo resuelto. De esta forma, estos teólogos de pacotilla, en lugar de cumplir su misión, lo que hacen con sus teorías es confundir, sembrar dudas y hacer perder la fe a muchos cristianos.
Es triste ver como estos hombres que por el mero hecho de ser teólogos, se creen con derecho a lanzar teorías nuevas, que en ocasiones se contraponen con la doctrina de la Iglesia. Y mientras, hombre, mujere, religiosos y religiosas trabajan por los países subdesarrollados llevando a Dios, además de levantar hospitales, colegios y centros de enseñanza laboral, sin acusar a Dios de la miseria que encuentran. Se limitan a seguir el ejemplo de los Apostoles.
Dios no es culpable de la situación del mundo; pero si es culpa nuestra. Porque vemos la miseria y nos limitamos a permaneces sentados sin hacer nada o a protestar porque Dios no lo resuelve.
Decía Juan Pablo II, que a los países ricos, les es mas fácil vender armas a estos países que enseñarles a arar los campos; y a esos teólogos de pacotilla, les es mas fácil lanzar sus teorías que echar una mano que palie tanta miseria, y algunos de estos, sacerdotes, celebran Misa sin ni siquiera a cordarse de estos países y sus gentes.
Dios no es culpable, sino tu, que ocupas tus horas en confundir con tus teorías y comer tan ricamente, llenando tu estomago mientras miles de niños mueren de hambre.
El bautismo, además de hijos de la iglesia hace que seamos la voz, las manos, los pies de Dios. Somos sus colaboradores directos. Debemos llevar su Palabra y además llevar el alimento y enseñanzas diversas. Somos los herederos de aquellos 12 apostoles. Jesus nos lanza tras el sacramento de la confirmación a enseñar con cariño, como hacia El, todo aquello que la Iglesia nos enseña, mas nunca nuesstras propias ideas. Dios no es culpable.