EL CAMINO DE EMAUS
19 Febrero 2012
Lo dijo Benedicto XVI en Madrid, durante las Jornadas de la Juventud, DIOS TE AMA. Esas tres palabras, que en principio pueden parecer tres simples palabras, llenan contenido y de alegría el alma. Dios no nos rechaza nunca. En todo caso, somos nosotros los que le rechazamos con nuestra vida o con nuestros actos. El nos busca y nos espera. El no quiere que ninguno se le pierda. Por ello nos ha preparado un lugar en su presencia.
Ese “ Dios te ama” debe acercarnos a El con alegría y confianza, como hijos necesitados que somos, como vasija de barro fácilmente quebradiza. El es nuestro Padre, o como le llamaba el Señor, en los momentos de oración Abba ( papaíto ), con esa ternura con la que se acercan los hijos a sus padres. Este “Dios te ama”, solo llegaremos a comprenderlo, cuando le conocemos; y le iremos conociendo a través de nuestro trato diario en la oración.
¿Quién no quiere conocerle?. ¿Quién no quiere conocer al Padre?. ¿Quién no quiere tratar con El?. Y tratarle es hablarle, es hablarle de nuestros éxitos y fracasos, de pedirle que nos ayude a encontrar la causa de nuestros errores, del porque los he cometido, las causas que me han llevado a cambiar de vida, de agradecerle el haber cumplido los objetivos que me había marcado… y asi, en ese intercambio filial con el Padre, nos iremos acercando a El, cada vez con mas familiaridad, hasta hablarle de tu a tu con respeto.
Dios te ama y nos ama a todos. Y ello debe ser motivo de esperanza y alegría. Sabemos que no estamos solos y que nunca estaremos abandonados. Su Hijo, se ha quedado con nosotros en el Sagrario y nuestra Madre, está a la expectativa para ayudarnos, por ello es corredentora del género humano y que no sabria vivir sin amarnos.
Cuando nos separamos de El, por el pecado, tememos alzar la vista; pero Padre Dios solo desea perdonarnos, que volvamos a la Casa de la que nos fuimos como hijos prodigos. El nos ama desde la eternidad y nos conoce a cada uno por nuestro nombre. Por ello debemos recapacitar sobre nuestra vida y poner los medios para cambiar.
Ahí esta Maria, camino seguro para llegar a Dios. Maria, si se lo pedimos, acudirá presta a tomarnos de la mano, para sacarnos del peligro que nos acecha..
El Dios te ama debe ser el punto de partida, para reiniciar nuestra vida, de retomar el camino que hemos abandonado y de recomponer lo que hemos roto. ¡ ANIMO ¡