EL CAMINO DE EMAUS
22 Diciembre 2012
La época de las catacumbas pasó, y tuvo su razón de ser, pues era el único medio que tenían los cristianos de entonces para reunirse y sus celebraciones, aún así daban la cara, sin esconderse y fueron al martirio sin perder la sonrisa. Si echamos una mirada al pasado cercano, podremos recordar las persecuciones de las que fue objeto la Iglesia y los cristianos por el Frente popular, durante la república, las ejecuciones que se llevaron a cabo de todo aquel que no quería renunciar a la Fe.
Hemos atravesado ocho años que han sido mas bien duros para la Iglesia y para todos aquellos que vivimos al calor de ella. Duros porque la política del gobierno del señor zapatero, ha sido de continua provocación, amen de las leyes que atentaban contra la misma. Si ha sido difícil, podemos decir que ha sido bonita, en el sentido de que los católicos hemos presentado batalla a las agresiones recibidas. Además que la España adormecida, ha sabido despertar infringiendo dos duros golpes al socialismo radical marxista, en los que hemos destrozado al partido del señor Zapatero, que en el momento actual se encuentra en estado de descomposición.
Nuestra misión como católicos no es solamente expandir el evangelio, es también salir en defensa de nuestra fe, como se ha hecho. Volveremos a retornar los crucifijos que fueron arriados de los colegios; se devolverá a la familia el papel que le corresponde en la sociedad; volverán los padres a tener su papel en el seno de la familia y los hijos a depender de los padres hasta su emancipación; ¿veremos la desaparición del aborto?... debemos luchar y exigir al nuevo gobierno que restablezca todo aquello que el gobierno anterior fue desbaratando desde su criterio laicista. España ha sido católica, lo es y lo será.
Debemos mantener nuestra Fe, pero debemos recuperar lo perdido; pero debemos tener especial atención a la juventud, principal objetivo de la política del señor Zapatero, a quien le ofrecían una postura nihilista del pensamiento, una sociedad sin Dios, ofreciendo una cultura del botellón: sexo, alcohol y drogas.