Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
El blog de antonio tapia

EL CAMINO DE EMAUS

Publicidad

LA OVEJA PERDIDA Y EL HIJO PRODIGO

Días atrás comentábamos el miedo de Pedro a perecer (tu miedo y mi miedo)entre las olas del mar embravecido (nuestras tentaciones, y seducciones del mundo). Y digimos que la solución, hoy día pasa por el sacramento del perdón, sin olvidarnos del sacramento de las Eucaristía y la oración. Ello nos devolverá la fe, la esperanza, el ánimo.

El sacramento del Perdón nos perdona los pecados y además retorna a nosotros la Paz; y esto lo sentimos todos, vemos la vida de otra forma, muy diferente a como la veíamos antes de la confesión.

El pasaje de la oveja perdida, me recuerda al de la Parábola del hijo prodigo.

“si un hombre, tiene 100 ovejas y se le descarría una ¿no dejará las 99 para ir en busca de la descarriada?”. En el hijo pródigo, el Padre pasa las horas esperando la vuelta de su hijo y cuando lo ve en la lejanía, sale a toda prisa; el pastor sale de prisa para buscar a la descarriada. En ambos existe el deseo de recuperar al que se ha perdido. No dice el Padre ¡ ya vendrá!   Ni el pastor  “¡ ya se la comerán los lobos!”. Jesús no da por perdido a ningún pecador. El sale al encuentro del descarriado y espera con paciencia la vuelta, “ porque no es voluntad del Padre Celestial que se pierda uno solo de estos pequeños”.

En esta parábola, la oveja abandona el rebaño, en el hijo prodigo, el hijo abandona la casa del Padre. El abandono, significa ir a la vida de pecado, que es cuando nos alejamos de Dios y abandonamos realmente la Casa del Padre. El pecado enemista con Dios y a pesar de perder la amistad con Dios, el nos sigue amando y dispuesto a perdonar y olvidar.

Mas cuando el Padre recupera al hijo, hace una gran fiesta para celebrar el retorno del hijo.  Del pastor dice Jesús en la parábola “tiene mas alegría por ella, que por las 99 no descarriadas”.

Tanto las 99 ovejas no descarriadas, como el Hijo que permaneció siempre junto a su Padre, dan alegría continua y el Señor les da la gracia continua para que permanezcan en la santidad. Recordemos, cuando el Señor comia  con pecadores y los fariseos se lo echan en cara el les responde que ha venido a curar a los enfermos, que solo los enfermos precisan de médico; es decir a recuperar a los pecadores.

¿Somos de las ovejas perdidas?. ¿Somos el hijo prodigo?. Y queremos regresar al redil o a la casa del Padre. Pues el Señor nos espera en el sacramento del Perdón. Alguna vez hemos sentido miedo al acercarnos , ¿Qué me dirá el sacerdote cuando escuche mis pecados?. ¿Me reñirá? ¿Lo oirán los demás?... y aquí está el Señor a nuestro lado, diciéndonos ¡Animo, soy yo, no tengais miedo. ¡Animo! ¡Adelante!. Sin miedo. ¿Y después?. El mejor regalo del mundo ¡La comunión!

Publicidad
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post