Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
El blog de antonio tapia

EL CAMINO DE EMAUS

Publicidad

SAN BENITO, EL SILENCIO COMO NORMA

amanacer 1

Hablar del gran Patriarca San Benito, Padre de los Monjes de Occidente. obliga a hablar de la vida monástica, de sus orígenes y del porque de esa elección de vida que a nosotros, tan sumidos en las profundidades del mundo, nos parece de dureza excesiva y hasta un tanto inhumana. Pero alguien dijo que en el silencio se escucha mejor la voz de Dios porque le dejamos hablar a El, en lugar de ser nosotros el monólogo diario. Solo comprender este modelo de vida así puede acercarnos a ver su esplendor y la gloria que han dado, dan y dar hasta el fin de los tiempos a la Iglesia de Cristo.

 

Ya en los primeros siglos del cristianismo existía un modelo de vida, la vida ascética; en ella muchos laicos se entregaba a Dios sin abandonar a su familia, ni sus deberes cotidianos. Eso si, de forma algo diferente a la del resto, pues se llevaban una vida de mortificación y de continencia. Pero a algunos estos no les satisfacía; faltaba algo...a pesar de este modo de vida, algo había que no les llenaba. San Marcos, recogiendo palabras del mismo Cristo da la llave, pero tal vez no se captaba la idea: "anda, vende todo cuanto tienes y dáselo a los pobres...; luego ven y sígueme " ( Mc10, 21). El silencio de las horas, el retiro del mundo para seguirle a El; dejar todo...incluso hasta la palabra : " porque hablar e instruir pertenece al maestro, oír y callar conviene al discípulo ". Son palabras del mismo San Benito, que recogerá en La Regla.

 

Hubo en un principio un comienzo de monaquismo; es decir de vida monacal, con el anacoretismo propulsado entre otros por san Antonio Abad. Los anacoretas vivían solos en el desierto, cerca del Nilo, en cabañas próximas unas a otras. No estaban sujetos a ninguna regla en común. Mas tarde, será un ex-militar quien fundará en una de las islas del Nilo el primer Monasterio de vida cenobítica ( vida en común ); con el tiempo llegarán a acatar la Regla de San Pacomio que va a facilitar una gran mejoría en la vida comunitaria y de las almas que viven su retiro cerca de Dios y a la vez este beneficio será extensivo en el ejemplo que unos a otros se irán dando. Está nueva forma de vida va a hacer que aquel pequeño Monasterio quede pequeño.

 

Las reglas que rigen los Monasterios de vida retirada van mejorando paulatinamente : Se refuerzan las prerrogativas del Abad; se limitan las  "fantasías" personales en cuanto a ayunos y penitencias; se hace preceptivo el trabajo como medio indispensable para el equilibrio moral. San Antonio, San Pacomio y luego san Basilio serán los grandes propulsores de este genero de vida de quienes aspiran a vivir y a cumplir aquel mandato del señor  durante el Sermón de la Montaña : " Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto " ( Mt 5,48).

 

 

Y continuará creciendo y extendiéndose por Egipto, Palestina, La Galia, Italia, Irlanda, España. Pero va a ser San Benito de Nursia quien se convierta mas tarde no sólo en el gran legislador de la vida monacal con su Regla de 62 capítulo, sino también en el gran Patriarca de los monjes de Occidente. Mas tarde San Roberto de Molesmes, San Ay San Esteban Harding, " los tres monjes rebeldes ", volverán a que en la vida monacal se realice mediante la de San Benito, pues las demasiadas aperturas que sobre ella se hicieron hizo que casi se perdiera el autentico sabor de la vida monacal tal como el gran patriarca la había pensado.

 

En san Benito va a quedar reflejada la misión trascendental de la Iglesia en aquel despertar que fue el medievo; pues la civilización de aquel momento había sufrido un naufragio autentico y solamente la Iglesia se dio cuenta de la gran labor que se necesitaba. Los monjes van a realizar una labor de suma importancia en la puesta en marcha y culminación de este proyecto de renovación que se ha de producir en el paso de una sociedad antigua a otra que muere. La Iglesia, pues, fiel a su papel  se convierte en madre y educadora de los nacientes pueblos modernos.

 

Hoy la vida monástica se extiende por casi todo el Mundo. España : Palencia,celebre por el Beato Rafael; Las Palmas (Monasterio femenino); Francia , Irlanda, Estados Unidos... donde en el silencio se entablan auténticos diálogos de amor con Dios.

 

 

VIDA

 

Agonizaba el Imperio Romano de occidente entre las continuas incursiones de los pueblos bárbaros y los saqueos de Roma. Sus habitantes bien podrían considerarlo una costumbre. Imperaba por aquel entonces Rómulo Augustulo quien se ve derrotado por Odoacro rey de los hérulos. Roma es invadida, ya nadie la pueda salvar como en otras ocasiones : cansados, derrotados, desgastados... el Imperio, gloria del mundo, cae por fin.

 

Cuatro años después, en la ciudad de Nursia, hoy Norcia , en la región de la Umbría ( Italia) en las estribaciones de los Apeninos, nace Benito hijo de Europio y Abundantia; junto a él su gemela Escolástica que seguirá los pasos del hermano. Era el año 480.

 

Tras un aparente período de Paz, Roma vuelve a convulsionarse. Esta vez Teodorico rey de los ostrogodos se encargará de acabar con la paz . Nacido en Viena y educado en Bizancio es enviado a Italia que invade, derrotando a Odoacro tras el asedio de Rávena y a quien dio muerte tras un engañoso pacto. A pesar de ello gobernó con cierta paz, pues se produjeron algunos movimientos interiores durante su reinado. Era de religión arriana ( negación de que Cristo fuese verdadero Dios ), si bien respetó a los cristianos. Al final de su reinado y por temor al crecimiento de los antiarrianos gobernó con mano dura, siendo victima de el el celebre pensador Boecio.

 

Entre tanto la vida de Benito continuaba. Ahora se preparaba junto a su hermana Escolástica para recibir el Sacramento del Bautismo a manos del Obispo de Nursia Esteban. A la edad de quince años reciben este Sacramento que le abrirá las puertas de la Iglesia y a ésta la de una mayor gloria a Dios. Cinco años después parte a Roma para estudiar Retórica y Artes Liberales, destacando en los estudios. Varios años después abandona Roma.

 

Por su fe, Benito veía que su vida no estaba completa y paseando un día entre tanta podredumbre se preguntaba, en un dialogo con Dios : " ¿ Adónde debo ir ? ¿ Qué he de hacer para servirte, señor, como tú quieres ser servido ?...Dame una señal Señor para que sepa como servirte ".

 

Entre tanto los vientos no soplaban tranquilos en Italia. En ocasiones Teodorico se inmiscuía en los asuntos de la Iglesia y temía un incremento de la política contra su creencia herética. Pero estas conlvusiones no eran nuevas como tampoco iban a ser las ultimas para la Iglesia, pero a pesar de todo nada la derribaría conforme a la promesa de Cristo que prevalecerá hasta el fin de los tiempos.

 

Benito encontrará la respuesta a su pregunta y en el año 504 se retira al monte Subiaco, junto al río Anio, a cambiar de vida dentro del mundo por otra nueva de soledad y de retiro, como ermitaño. Ayuna durante 40 días. Su forma de vida atrae a algunos  hombres de su tiempo y forma la primera comunidad que irá creciendo paulatinamente. Su santidad crece con el paso del tiempo y corre como la pólvora y así " poco a poco va construyendo una nueva sociedad al servicio de Dios ".

 

Pero su vida en monte Subiaco no va a ser tranquila, ni creo que el se retirara para encontrar la tranquilidad que buscamos algunos dentro del mundo. Tuvo varios intentos de asesinato : una día le enviaron vino envenenado y tras bendecirle el vaso éste se rompió; otra vez el presbítero Florencio le envío una pieza de pan que los cristianos se solían regalar como gesto de buena voluntad ( la llamaban eulogia ) y tras un intento por tres veces de bendecirla le resultó inútil, pudiendo observar que en su interior, la pieza de pan, estaba llena de tizones ( hongo negro, parásito que envenena el trigo y otros cereales ). Se consideraba al tizón como el mana del demonio contrario al pan bendito.

 

Los monasterios continuaban creciendo en número, en torno al monte Subiaco, en el valle de Anio; cada uno estaba compuesto de 12 monjes. Casi al unísono el Abad Benito iba desgranando  la Regla :Diversas clases de monjes; Como los monjes han de ser llamados a Consejo;  cual debe ser el Abad; de los instrumentos de las buenas obras... y así con cariño paternal, Benito iba dejando su corazón en los pergaminos y esbozaba con ternura e ilusión como debía ser la vida monacal.

 

Parte hacia Monte Casino, a medio camino de Roma, un Monasterio que será la cuna de la Orden Benedictina.

 

No faltará a la cita satanás, quien hará acto de presencia en varios momentos de su vida con el intento de arrebatar aquella alma a Dios. Pero la fuerza espiritual de Benito, capaz de convertir en noble a la más bárbara de las personas, vence con la ayuda de la Gracia del Señor que le acompañaba siempre. Nos relatan como una vez fuertemente tentado, Benito se revolcó en un zarzal; otras veces trataba de tentarlo  a través e las cosas materiales.

 

También realizará prodigios, por mediación del señor, como la devolución de la vida de un monje muerto en accidente, cuando construía  otro Monasterio.

 

A la par que iba creciendo el Monasterio de Monte Casino, Italia seguía convulsionándose en guerras. Le tocaba el turno entrar al general Belisario al mando de las tropas  bizantinas. Italia sufre ahora las invasiones que aquel Imperio de los Cesáres y de la Roma invencible infligiera. Pero la guerra pasa desapercibida en el Monasterio. Unicamente un grupo de soldados trato de pedir víveres, pero sabiendo que hacia una frugal comida al día se los imaginaron famélicos y desistieron en su intento.

 

Escolástica, la hermana de Benito prosigue la huella de su hermano y funda un convento de monjas en las proximidades de Monte Subiaco.

 

Será en el año 541 cuando el Abad Benito escriba definitivamente la Regla. Un sencillo y admirable código de vida colectiva. En ella se concibe el  monasterio como un centro familiar, bajo la autoridad de un jefe, el Abad que es a la vez padre de los monjes a su tutela. Cada casa era una comunidad independiente, sin otro lazo de unión que el de la caridad con las otras comunidades que practicaban la misma regla. En estas casas cada monje se dedicaba al servicio de la comunidad y a recitar el Oficio Divino, después al trabajo en los campos o aquellos otros trabajos que cada monje tuviera asignado, amén del apostolado y de la enseñanza de las escuelas. Observamos la suma importancia de los monjes en la vida de la sociedad de entonces.

 

San Benito organizador y padre la vida monástica tuvo muy en cuenta un dado importante a la hora de escribir la Regla: " tener en cuenta las fuerzas de los monjes, no imponerlos a los rigores excesivos procurando que  los mas débiles no se sientan inferiores en su tarea. Quiso que el monasterio fuera schola dominici servitii en el sentido de asegurar de un modo regular el cumplimiento del servicio de Dios.

 

La vida familiar que tanto amaba y su educación romana van a influir mucho en la regla : " grave, severa, como reflejo de la antigua y austera disciplina romana, aunque dulcificada por la figura paternalista del Abad ".

 

Muere en el año 547, poco después de su hermana. Mientras, la guerra continuaba. Un día el Abad Benito, gravemente enfermo, pidió a sus monjes que lo levantaran y lo pusieran en pie y " elevando las manos al Cielo.... rompió a cantar... Poco a poco el cántico se fue haciendo un murmullo, cuando cesó supieron que Benito había muerto, erguido, en pie, alabando al señor hasta su último aliento ".

 

Publicidad
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post