EL CAMINO DE EMAUS
1 Diciembre 2012
Siempre recordare al maestro de aikido que tuve en Tenerife, una buena persona, sencilla y humilde que a diferencia de otros maestros de artes marciales, trataba de enseñarnos una filosofía de vida que caracteriza al aikido, como el ser humildes, no creernos superiores ante los demás, por el mero hecho de practicar un arte marcia, ser además agradecidos, porque de todos aprendemos algo; de los buenos el camino recto; de los malos, el camino que no hemos de recorrer y ¡como no! El no dudar en ser justos y siempre con la verdad por delante. La ultima vez que lo vi, fue en una oposición para un puesto de trabajo en la empresa donde estaba trabajando. Esta filosofía de vida te hace crecer interiormente. La practica de un arte marcial, tomada en toda su esencia, puede llevar a terrenos inimaginable, como por ejemplo de recuperación de alguna lesión como fue un caso.
¡ Que buen vasallo teniendo buen señor!. Teniendo buenos padres, buenos mandos, buenos jefes de empresa, surgirá una relación de lealtad y aplicarás no solo la educación recibida en el hogar y la cotinuada en el Colegio,si no también la disciplina recibida en el periodo del servicio militar, aunque para algunos es un periodo de perdida de tiempo. Se precisan en esta época revuelta buenos señores si queremos una sociedad en la que los jóvenes del mañana puedan vivir, no una sociedad revuelta y enfrentada; una sociedad donde primen los valores morales y espirituales y no una cultura del botellón: alcohol, sexo y drogas. Donde impere la Justicia que distribuya con honradez y de a cada uno lo que merece sin acepción de colores políticos.
He tenido buenos señores, desde mis padres, mis mandos que inculcaron en mi la disciplina y bueno jefes en mi época laboral, a los que he procurado servir como buen vasallo y a los que serviré hasta el ultimo momento de mi vida.
¡ Que buenos vasallos si hubieran buenos señores!. Hoy nuestra juventud, una parte de ella, se encuentra falta de valores, de disciplina porque algún eslabon de la cadena estaba roto. Hoy los valores morales, la disciplina se consideran caducos; prima la contestación al silencio, la superioridad a la humildad. Solo una comparación: que gran diferencia hay entre los jóvenes del botellón que entraron arrasando en el tristemente famoso Madrid Arena y los que a la misma hora celebraban el Congreso de Pastoral Juvenil, en Valencia. Los primeros con su avalancha causaron 5 muertos, los segundos “resucitaron” muchos mas para Dios.