EL CAMINO DE EMAUS
13 Mayo 2011
Hoy he acudido a una reunión de oración de los Carismaticos. Son buena gente y de gran fe y de gran corazón por los demás. El templo estaba para nosotros y se unión una señora que accidentalmente pasaba cerca de la Parroquia de Maria Auxiliadora.
No me gusta cuando se habla de los carismáticos en forma despectiva. Ojala mi fe fura tan grande como la de ellos y mi corazón rebosante de amor como el de ellos. Recuerdo a los críticos, que el beato Juan Pablo II les apoyaba porque son un movimiento que da vida a la Iglesia. ¿Qué cantan’ ¿Qué aplauden? Y que, no seamos mas papistas que el Papa. El caso es sacar el higadillo a quien se nos pone a tiro.
Da gusto ver como en el seno de la Iglesia hay grupos y movimientos entusiastas de la fe: Carismaticos, Hombres Nuevos, Kikos, Opus Dei, Misioneros de los sagrados Corazones, que viven la fe y la expanden, donde se mueven muchos jóvenes de alma limpia y serena con pleno entusiasmo, porque eso es lo que quieren nuestros jóvenes: TRABAJAR.
Me parece ridículo las descalificaciones que se hacen contra los grupos que viven y dan vida a la Iglesia. Que si estos están locos, que si los otros son progres, que … cada grupo tiene su carisma a fin de que cada persona que desee formar parte de uno de estos grupos, se encuentre a gusto y en comunión con el grupo o movimiento. No estamos obligados a pertenecer a ningún movimiento, pero es bueno estar en ellos porque nos ayudan a hacer oración y recivimos enseñanzas que si necesitamos, porque la vida del cristiano, entre otras cosas precisa de estar continuamente en prreparacion.
Es erróneo detenerse en la catequesis de confirmación. Necesitamos estar en continua preparación, para ello disponemos de personas muy preparadas que gustosamente nos enseñan.
Hacia años que no acudia a una oración de grupo de los Carismaticos. ¡ Espiritu Santo ven, ven! ¡Espiritu santo, ven, ven!. Desde estas líneas si aconsejo probara tomar contacto con algún movimiento que se reúne dentro del Templo. El paso inicial es probar con los grupos y el siguiente es meterse en uno de ello, ganaremos en riqueza interna. Nunca alejarnos de ellos. Necesitamos mantener nuestra fe viva y la única forma es enriquecernos con sus enseñanzas.
Desde estas paginas animar a los Grupos de la Iglesia a seguir trabajando con la misma alegría y cariño con que Jesus enseñaba a las gentes. Debemos concienciarnos que todos los movimientos son necesarios por igual en la vida de la iglesia, que uno no es mas importante que otro, todos tienen la misma importancia, eso si, cada uno tiene su carisma.