EL CAMINO DE EMAUS
10 Junio 2011
Alguno se rasgará las vestiduras, cuando lea este escrito; me refiero a los que me conocen. Pero no me importa. No soy esclavo de la ideología. Es más romántico tener ideales y los ideales purifican los valores individuales, con los que nacemos. Hoy hay escasez de ideales. Pues vemos que la sociedad, una parte de ella, se ha cruzado a la parte materialista, priva, sobre todo en los jóvenes el botellón, la droga y el sexo. Pues bien, paso a lo que voy. Como se dice, al grano.
No soy monárquico, pero tampoco republicano y menos de los que levantan el puño cerrado, crispado, ni de los que veneran la bandera tricolor; mi himno es el nacional y mi bandera la roja y gualda a la que un día juré fidelidad.
Siempre he admirado a la Reina Dª Sofía. Siempre ha sabido estar, en todas situaciones, con elegancia, dando a muchos auténticas lecciones de humildad. Siempre con su talante galante, con verdadera educación, sabiendo cautivar los corazones de los españoles.
El no ser monárquico no implica no reconocer las virtudes de la realeza, como en este caso las de la Reina Dª Sofía. De actuar de forma contraria perderíamos el sentido del valor de la Justicia y si é los otros dejarían de tener valor. Además no debemos luchar contra el hombre por sus ideas (salvo aquellos que se han hecho esclavos del asesinato, los terroristas). Si, contra las ideas si estas atentan contra los valores y libertades individuales de las personas. Y algunas ideologías son causa de la división de nuestra Patria.
No me importa que me tachen de lo que quieran, aquellos que conocen la trayectoria de mis ideales. Pero repito admiro a la Reina Sofía, ha sabido con su humildad dar lecciones a ministros, a los que se les suponía este valor tan esencial. También ha dado lecciones de austeridad, en estos tiempos de crisis, de paro y de aumento de la pobreza. Gracias Señora.
Leía en la prensa, que durante la campaña del 22 M, algunos ministros se trasladaban en los Falcón, con el consiguiente coste económico. Mientras la Reina Dª Sofía, cuando ha hecho algún viaje, ha utilizado Iberia o Ryanair. Todo un ejemplo a aplaudir.
Y estoy seguro que más ejemplos habrá dado, pero que la prensa no los airea y debería hacerlo, pues se lo merece. Además hay que difundir siempre los buenos ejemplos. España está necesitada de ejemplos, de huellas sobre las que poner las nuestras para no desviarnos del camino.
Mi admiración no es de ahora; pues la Reina Dª Sofía siempre ha caminado sobre la misma línea, sin desviarse: educación, finura, elegancia, humildad, saber estar… valores de los que no debemos desprendernos si queremos colaborar en hacer una sociedad grande y que puedan recogerla la juventud de hoy, pues serán quienes la hereden.
Lo cortés no quita lo valiente. He sido educado en una familia donde nos enseñaron el culto al honor, amor a España y fidelidad a la Bandera. Ello me permite reconocer las buenas cosas hechas por las personas, aunque no sean afines a mi línea de pensamiento. Gracias una vez más Señora.