EL CAMINO DE EMAUS
27 Noviembre 2012
“… Designo el Señor a otros setenta y dos, delante de si… Y les dijo: la mies es mucha y los obreros son pocos…” y les dio las normas de actuación y comportamiento. Les da poder de curación a los enfermos. Este pasaje se repite desde entonces. Este pasaje nos recuerda la Iglesia la falta de vocaciones sacerdotales y religiosas. Sin embargo crece el numero de Catequistas. Son jóvenes de ambos sexos, entusiastas del Señor y enamorados de su Palabra, dispuestos a enseñar la Buena Nueva.
Contentos fueron a cumplir con el mandato del Señor y alegres porque El contaba con ellos. Igual que los Catequistas que aceptan el llamado de Jesus, y sobre todo cuando se dan cuenta que Jesus ya contaba con ellos desde la eternidad y mas aun cuando descubren que les llama y conoce por su nombre.
Nos dice san Lucas “ volvieron alegres”, porque habían expulsado hasta demonios en su nombre. Al verlos alegres, el Señor les va a dar mas motivos de alegría: “ alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos. En efecto, es motivo de alegría para aquellos hombres que fueron a a hablar de la Buena Nueva. Estas mismas palabras son validas para los Catequistas de hoy, ya que el Señor premia a todo el que predique y practique los mandamientos “será tenido por grande” en el Reino de los Cielos.
Los Catequistas hoy recogen el testigo de aquellos setenta y dos discípulos enviados por Jesus, pues el Señor también les llama, para que en su nombre hable de la Buena Nueva a niños, jóvenes, adultos, mayores. Y el Catequista, al igual que aquellos dispulos enviados por el Señor, vuelve contento por haber hablado de Dios al grupo que la Parroquia le ha encomendado.
La mies es mucha y los obreros son pocos. Palabras de Jesus que no se pierden en el tiempo; aplicables porque el relativismo, como león rugiente ha dado un buen zarpazo y ha hecho perder el norte a muchas gentes. Pero el trabajo de los discípulos del Señor lograra volver a meter a las ovejas perdidas en el redil. Se volverá alegre por el trabajo realizado y también porque el Señor cuenta con nosotros para transmitir la Buena Nueva. El Señor cuenta conmigo para un trabajo de gran responsabilidad. Aquellos setenta y dos discípulos, fueron contentos, porque sabían que eran la voz, los pies, las manos del Maestro.
Debemos estar alegres y contentos ya por el mero hecho de haber sido bautizados; pero el bautismo recibido no es una casualidad, sino que ha sido porque Dios ya contaba con nosotros desde la eternidad; desde entonces el Señor ya contaba con nosotros, como desde la eternidad contaba con aquellos setenta y dos hombre que de dos en dos marchaban a predicar con alegría la Palabra de Dios. Nosotros también vamos alegres a trabajar en la viña de Señor y alegres porque vamos a hablar por boca de Dios.
Animate, da el paso adelante. Merece la pena.