EL CAMINO DE EMAUS
28 Marzo 2010
No soy de derechas ni tampoco de izquierdas, me gusta ver a España unida, entre los hombres y tierras que la conforman. Hay posicionamientos de la derecha que no me gustan y de la izquierda ninguno. Pero esto no es el tema. Sino un hombre bueno, de los que aun quedan en esta España desvalorizada, donde lo bueno es lo malo y los valores y amor a la Patria son cosas del pasado. Pero repito, esto no es el tema.
Tuve ocasión de ver el programa “LA NORIA” el día que se asomó a ese programa D Juan José Cortés, padre de la niña Mari Luz, secuestrada y asesinada por un hombre que debería haber estado en prisión, pero las cosas de la Justicia hicieron que no fuera así, y se cruzara en el camino de la pequeña Mari Luz y acabara trágicamente con la pequeña. Un programa que mas prefiero olvidar, por la vergüenza que pasé al ver como los dos amigos de Zapatero, se enfrentaron a un hombre bueno acusándole de hacer teatro con el caso de su hija, cuando la realidad es que lucha para que a otros padres no les ocurra lo mismo y solicitando algo necesario en España: LA CADENA PERPETUA para los criminales. Y lo hizo con nobleza, con paz, sin perder los papeles ante los ataques de los dos personajes de siempre, quienes una vez más hicieron el ridículo más espantoso, siendo el hazmerreír de la opinión pública general.
Tuve ocasión de ver a un hombre inmensamente grande bañado en la Fe de un Dios que no viviría sin poder amar a esta humanidad, tantas veces ingrata; un hombre rico en educación; un hombre que a pesar de la tragedia mantiene una paz que muchos quisiéramos tener; un hombre sereno, firme en sus convicciones religiosas; un hombre que no conoce la palabra odio pero pide lo que es de justicia. Tuve ocasión de ver a un hombre auténticamente creyente y ampliamente humilde, la humildad de los hombres santos.
Me quito el sombrero con respeto, con cariño, con admiración ante D Juan José Cortes. Porque su trabajo, su misión es la de evitar que otros padres atraviesen ese trance por el que él ha pasado, y lo está haciendo pese a las zancadillas, engaños y ataques verbales que padece, siendo acusado de teatrero y de intentar sacar partido a su situación. Nada más lejos. Si alguien trato de sacar partido, fue el presidente del gobierno quien lo recibió en Moncloa por el que dirán; por salir en la foto que es lo único que hace bien, por añadir una promesa mas a las ya hechas en toda su vida política y por añadir un incumplimiento mas a los cometidos.
Lo que pide el padre de Mari Luz es justo y es el clamor de un amplísimo porcentaje de la población española. La cadena perpetua es justa; el cumplimiento total de la pena no atenta jamás contra los derechos humanos y a la vez resguarda a la sociedad de este tipo de personajes evitando que vuelvan a delinquir. A pesar de que digan lo que digan, la cadena perpetua la tienen países mucho más demócratas que el nuestro. Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos… disponen de esta pena. Algunos como sustitutivo de la pena de muerte. España la rechaza por “inhumana” pero establece la ley del aborto como derecho libre, siendo este la ejecución monstruosa de un ser dentro del seno materno. ¿no es esto inhumano? O nos hemos vuelto tan cínicos e insensibles que seguiremos jurando y perjurando que el aborto no es un ASESINATO monstruoso y cobarde.
Me sumo a la petición de Cadena Perpetua, como medio de evitar que se vuelva a delinquir. Creo que ya está bien de que en España se perdone de forma tan bondadosa los delitos de gravedad como el asesinato y la violación, cuyos actores salen a la calle sin cumplir ni la mitad de la pena. Terroristas, violadores y asesinos ven reducidas sus condenas y liberados de su cautiverio, mientras que las victimas ven como otra vez la Justicia les ha dado la espalda.
Gracias D. Juan José, su trabajo no será estéril, ni cae en oídos sordos, somos muchos los que estamos con usted y con tantos padres y victimas de otros delitos que se han visto desamparados por la Justicia y por el Gobierno, pero los errores y las mentiras se pagan en política de forma muy cara y el actual sistema está dando los últimos estertores. Esperemos que el próximo gobierno abra las ventanas de España para airear la nación y esperemos de nuevos aires que recuperen los valores y el sentido de justicia que es dar a cada uno lo que es de derecho