EL CAMINO DE EMAUS
12 Enero 2013
JESUS EN LA SINAGOGA (1)
Tras la derrota de Satanás y de enseñarnos como se vencen las tentaciones, nos dice San Lucas que el Señor “volvió impulsado por el Espiritu a Galilea”, dando comienzo su vida publica, enseñando con autoridad, por que El es la Palabra y nadie mas que El puede enseñar con Autoridad y con derecho y veracidad. Y nadie mejor que el, llegaba a los corazones de las gentes que le escuchaban, pues además enseñaba con cariño pues estaba necesitados de un pastor que les guiara, porque escribas y fariseos enseñaban con brusquedad y obligaban con dureza a cumplir la Ley, además de poner al hombre al servicio de las cosas y no al revés, obligando a grandes sacrificios que ellos no cumplían.
“Su fama se extendia por toda la comarca” escribe San Lucas, tanto es asi que preferían escuchar al Señor, porque era distinto, su palabra calaba en sus coraones, lo hacia además con cariño, lo que no gustaba a escribas y fariseos.
“Y enseñaba en las sinagogas con general aplauso”. San Lucas expresa asi el contento general de aquellas gentes quienes porfin escuchaban un mensaje nuevo, sin durezas, sin asperezas, sin brusquedades, palabras de un Dios que es Padre y es Amor.
A la vez, enseña como se debe enseñar la Palabra. Transmitirla con cariño, además de enseñar lo que enseña la Santa Madre Iglesia; es decir, no nuestras propias interpretaciones. El catequista es los labios de Dios, como el misionero son sus pies, que van a lugares lejanos, donde nunca llego la Buena Nueva.
Jesus no olvida su tierra, en la que se crió, donde ayudo a sus padres en las labores de la Casa y Carpinteria; donde jugo con los otros niños, donde estudio. Jesus aprovecha el sábado y entra en la sinagoga e hizo la lectura y justamente leyó la profecía de Isaias, en la que predice que Jesus “ ha sido enviado a evangelizar a los pobres, a pregonar a los cautivos su liberación y a los ciegos el don de la vista”, “Hoy se ha cumplido este paso”. Comienza su vida publica
Aquella gente estaba necesitada de un pastor que les guiara, pues la acción de escribas y fariseos, estaba confundiendo a las gentes aparte que les obligaban a grandes esfuerzos y sacrificios, amen de presentarse como autenticos santos haciendo que aquellas gentes sencillas vieran que hacían grandes ayunos, que no eran ciertos. Aquellas gentes se encontraban en situación de pobreza espiritual, pporque hasta que no llego Jesus, las enseñanas de los fariseos causaban confusión
“ a los ciegos el don de la vista”. Jesus sana a los ciegos y de ello nos cuentan los evangelistas casos de sanación, por ejemplo el ciego de la piscina de Siloe. La profecía se refiere a aquellos que han perdido la fe, los que caminan con ceguera espiritual. Vemos como Jesus al obrar, no solo sana sino que añade el don de la fe a otros enfermos cuya fe era patente les dice “tu fe te ha salvado”. Jesus premia el don de la fe; hechos que podemos decir que los Evangelios nos narran cuantiosos hechos. Jesus ama la fe, pues es la que nos abrirá las puertas del Paraiso. “Hoy estaras conmigo en el Paraiso” dice Jesus en premio a la fe y el arrepentimiento del ldron que fue crucificado a l lado de Jesus.