EL CAMINO DE EMAUS
21 Noviembre 2013
Existen muchas clases de amor, destacamos algunos, como el amor a Dios, el amor al prójimo, el amor conyugal. El amor en las parejas de novios, el amor platónico, el amor al trabajo, el amor a las cosas de nuestra propiedad… mucho amor que tiene cabida en nuestro corazón humano, pero que esta en crisis, como todo, como los valores morales, la educación, la economía, los valores espirituales, el trabajo. Y nos preguntamos ¿es que no hay nada que se salve?. Hemos vivido de las rentas, de cuando el amor existía de verdad, de cuando no perdíamos de vista el amor a Dios, de cuando lo teníamos en el punto de mira, pero hemos ido bajando la guardia, empezando desde el seno de la familia y poniendo los ojos en la manzana de Eva y nos hemos ido cargando todo poco a poco y hemos llegado a esta situación y lo peor es que solo nos hemos fijado en la crisis económica, lo demás parece que no existe o no ha existido nunca.
Es como si el corazón hubiera quedado vacio, insensible hacia el resto de las personas. Parece como si lo que llevamos dentro fuera un corazón de plástico o de cera y se hubiera ido deshaciendo con el paso del tiempo. Ahora es otro corazón, por el que nos queremos a nosotros mismos. Nos levantamos, nos duchamos y nos miramos al espejo y hasta que nos nos vemos superdecentes no salimos. Después, en la calle, salimos estirados, mirando a los demás por encima del hombro, como si fueran de otra especie.
Otras veces nos parecemos a fariseo que pasa de puntillas delante de un necesitado y no le presta ayuda. Esta crisis de amor nos hace olvidar que a nuestro lado hay alguien que sufre, que lo esta pasando muy mal: hambre, enfermedad, frio…
¿Y cuantos matrimonios se rompen porque dicen que se les acabó el amor?. ¿Tal vez nunca existió ese amor?. Yo diría que la causa es la incomprensión, la infidelidad, el encaprichamiento de otra persona… fueron la causa.
Necesitamos clases de amor, no clases de colegio. Y esa clase amor, solamente la encontramos en Los Evangelios y no hay mejor catedrático que el Señor. Debemos volver a leer los Evangelios, despacio, poco a poco. El Señor nos ira enseñando como se debe amar, no hay otra manera que aquella que El nos enseña. El secreto esta en amar a quienes no nos aman y si lo hacemos asi, todos entraran en nuestro crazon. Es difícil, este paso, pero cuando nos lo pide el Señor no es imposible.
El mundo esta en crisis, pero da la sensación que lo único que nos preocupa es la crisis económica, pero la crisis moral no importa, tampoco la crisis de la familia, son dos; pero si queremos resolver algo hemos de contar con Dios. España desde que apeo a Dios de la Constitucion, todo comenzó a cambiar, pero como solo vemos cuando se nos toca el bolsillo todo lo demás no lo vemos.
Deberíamos acercarnos mas a Dios quizás se nos clarificaran mas las ideas y podríamos ver que el mundo no gira solo en el bolsillo, sino alrededor del amor que tanto pidió el Señor en el monte de las Bienaventuranzas. Sin ese amor, todo lo demás muere como las hojas en otoño.