EL CAMINO DE EMAUS
21 Marzo 2018
LOS REYES DE DIOS
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unca se me había ocurrido pensar y a nadie le escuché decir que Dios también tiene reyes, que a diferencia de nosotros, son todos los días y con más ilusión. Imagino que habrás pensado a que m refiero. Regalos que son diferentes a los nuestros ; pero al igual que los nuestros, están cargados de ilusión; esa ilusión del Padre de la Parábola del Hijo Prodigo, que esperaba horas y horas, mirando al horizonte, esperando la venida de su hijo; esa ilusión con que Dios esperaba el Si de la Virgen María, de si aceptaba ser la Madre del Salvador, una respuesta sin romper su libertad; y esa ilusión a que esperaba de José a que diera la aceptación a María, y la aceptó.

Alguna vez, los niños en la Catequesis, a los que aún no les habían quitado su niñez )la pureza de su alma), preguntaban si Jesús tenía Reyes. Los catequistas nos mirábamos:
El día de Reyes, los padres miran a sus hijos, nerviosos e ilusionados esperan a que los padres abran la puerta del cuarto donde los Reyes Magos habrán dejado sin hacer ruido, los juguetes que habían pedido, por carta. Los padres son felices al ver como los hijos, derrochando ilusión, se dirigen a coger sus paquetes.
¿Recuerdas tus días de reyes? ¿Recuerdas aquellos días de ilusión? Mágicos. ¿Cómo podían hacerlo? Todos los niños del mundo recibíamos lo que habíamos pedido. Incluso, muchos no dormíamos. Pero el silencio no se rompía con ningún ruido y sin embargo, esta todo en aquel cuarto. En el Cielo todos los santos, entre los que están nuestros seres queridos rodean a Dios ante la llegada de más almas, a las que Dios espera con ilusión y alegría y con más fuerza la llegada de aquellos que, aunque en el último momento, se han arrepentido de corazón son mas preciados de Dios. Nuestros seres queridos, que están en el Cielo, fueron un día el mejor regalo que recibió Dios.
Son los mejores regalos que recibe Dios. Tú y yo, entramos en esa ilusión que Dios tiene de que entremos en el Cielo. No le defraudemos.