EL CAMINO DE EMAUS
2 Enero 2015
EN EL OTRO MUNDO
Y me adentré en el submundo. Otro mundo dentro de nuestro mundo, el que vemos, el que sentimos, el que vivimos. Un mundo formados por compatriotas nuestros de todas las edades, y por los llegados de todas partes del mundo, ( sin contar con los que vienen a llevar una vida honrada), y que también traen el caos moral que nos contagia con más fuerza que antes. Pensando que nuestra inteligencia es superior, pero no es así han querido aprovecharse de los extranjeros que han venido a buscar el dinero fácil, pero ellos y ellas son los que han echado el sedal y nosotros hemos mordido el anzuelo. Muchos han quedado en la ruina.
Cerca de 400.000 es el cálculo de la emigración, procedentes de américa del sur, países del este y áfrica. Un porcentaje importante no dispone de papeles, luego veremos. Rumania, Rusia, Venezuela, Colombia, se llevan la palma. Estos, los controlados, disponen además de 400 euros y médico de cabecera; euros cargados a la seguridad social, amén de las atenciones médicas, transporte gratuito. Otro craso error, pues no todos cotizan, con lo que llegara un momento que el pago de las pensiones podría reventar y poner en peligro el pago de las mismas de aquellos que durante toda su vida han trabajado. Estando las arcas del estado al borde de la quiebra, gracias a la inacción del gobierno anterior y debilidad de éste.
Los emigrantes, muchos de ellos, no todos, vienen a España, en busca del “sueño español”, encontrar trabajo y hacer fortuna, para regresar a su país, tal como lo hicieron muchos españoles en los años duros, después de la guerra. Argentina, Venezuela, Alemania… eran los países más elegidos. Hoy el “sueño” se convierte en pesadilla, como se ha convertido para los cinco millones trescientos mil españoles, de los cuales un porcentaje elevado, saben que por la edad, les va a ser muy difícil encontrar trabajo. Muchos son padres de familia. Muchos han perdido sus hogares y aun, muchos los perderán e injustamente, deberán seguir pagando a los bancos el dinero que deben. ¿Y cuándo se les acabe el cobro del paro, que harán?. En sus promesas electorales no se ha oído nada a este respecto, solamente a la señora Aguirre.
Un elevado porcentaje de las emigrantes, no todos, repito, se dedica a la prostitución; rumanas, rusas, polacas, venezolanas, colombianas… viven de este medio a lo largo de la geografía española. Muchas disponen de papeles, pudiendo entrar y salir de España a su antojo. “Ver a sus familias, familiares enfermos, son la justificación”, pero la realidad, las que se dedican a la prostitución, es la de traer “nuevo género”, una vez disponen de los medios para estar un tiempo en España, como por ejemplo de vacaciones. Les hacen un préstamo de dinero que han de presentar y el hotel donde van a disfrutar de un tiempo establecido. Pero cuando ya están dentro, devuelven el dinero y se van al piso donde ejercerán el trabajo para el que se las ha traído; la prostitución y donde se quedan “in aeternum”, de forma ilegal.
Eso sí, muchas vienen engañadas, diciéndoles que van a ganar mucho dinero, que España es el paraíso, que en un mes podrán obtener más de tres mil euros… y luego ven que nada es como se lo han pintado. No quiero decir que todas las extranjeras que entran sean para lo mismo. No hay más, que echar un ojo a internet, para ver la cantidad de extranjeras que se dedican a la prostitución. Ahora en tiempo de crisis, supongo que , el “sueño español” se diluye. Muchas extranjeras, las que trabajan recogen aquellos trabajos, que por desagradables, no quieren los españoles. Cuidar enfermos, cuidar personas mayores en sus domicilios, sacar a pasear a personas mayores, acompañarles durante la noche… entregándose en este tipo de trabajo, en cuerpo y alma. Es algunas veces duro.
Algunos en cuanto ahorran, montan sus pequeñas tiendas de frutería o de géneros varios, como pr ejemplo de ello tenemos a los chinos. Gracias a su simpatía se ganan el cariño de las gentes, asegurando su clientela.
La venida de extranjeros en masa, ha hecho posible la entrada de mafias, como la rusa, la rumana y los grupos violentos suramericanos. Algunos ya han sido desarticulados por la policía española. Extorsiones, asesinatos, peleas callejeras, españolas que caen ante la simpatía de ellos er que luego prueban el sabor del sufrimiento… y el último invento, las mujeres rumanas pidiendo limosna, la cual entregan a el jefe del grupo, que les da un tanto, quedándose el con la mayor cantidad. Un buen trabajo de los equipos de investigación de TV nos puso en alerta. Cómo se detectó a quienes se hacen los disminuidos físicos, que terminado su “jornada” regresan a su domicilio “curados” milagrosamente ni cojean, y su brazo antes paralizado recobra su vigor.
Otro mal, es que no quiere acoplarse a nuestras costumbres, si no que somos nosotros los que hemos de acoplarnos a ellas y permitirlas. Lo que no ocurre, cuando nosotros vamos a vivir a sus países. La ley de extranjería deberían remodelarla. No quiero decir que el aumento de la prostitución y violencia sea culpa del señor Zapatero, pero sí, el no pensar en todo lo que se iba a venir encima. Además, se debería de anular los 400 euros, En todo caso ayudar al que trabaja, durante el primer mes hasta que reciba el primer sueldo. Para ello se debería hacer un seguimiento de todo el que entra en España. Sería una labor titánica, pero una vez entran en España supongo que ya está controlado y por tanto deberían presentarse en el organismo que corresponda, o venir a España con un contrato de trabajo. Puede parecer una exageración o una fantochada creer que la prostitución se acaba, por mucha crisis que haya. Saben sacar dinero hasta debajo de las piedras; pues si nos damos un paseo por internet y por la prensa que admite los anuncios de contactos, vemos que son muchos los anuncios y muchos los blogs, de todas las edades, incluso de menores, pero eso no indica los momentos críticos que está pasando este sector y que muchas de las que pueden están volviendo a sus países. Del primero al último de los artículos escritos por mí, del año 2009 al 2014, son todos reales: unos, vivencias y otros, recuerdos, otros tipo investigación, otros homenajes,… nada hay inventado.
Los escritos sobre la droga, la prostitución, sobre los alquileres que se utilizan para la prostitución, son reales. Como real es el artículo bajo el título de “UN TIRANO MENOS”. Todo es fruto de haberme metido en esos ambientes, no con ánimo de utilizarlos para un beneficio de una hora, sino de utilizarlo para obtención de información, de saber cómo funciona y un día poder escribir sobre ello. Cierto que me he metido en pisos y casas, que he contactado con todo género de personas, algunas desconfiaban; pensaban que era algo así como un policía. Eso si en caso de ver delito, se hubiera puesto en conocimiento de las autoridades, tal como se hizo en dos ocasiones. He podido bajar a ese submundo, con pleno conocimiento de lo que hacía; submundo donde arde el fuego de la violencia contra la mujer, el mal moral y en algunas ocasiones, la lucha entre los chulos por hacerse con una mujer. Aquí existe autentica violencia de género, sobre todo, cuando la mujer está bajo la “tutela” del chulo o de la madame, pues las prostitutas reciben castigos en formas de quedarse sin comer, palizas, violaciones… cuando no alcanzan el mínimo exigido para el día.
Lo mismo, las que alquilan la habitación, sino ganan dinero no pueden comer, pues el alquilar la habitación en muchos pisos no les da derecho a utilizar la cocina, deben comer por sus propios medios; en otros más “humanitarios” les permiten compartir sin dejar de advertirles que deben esforzarse en trabajar. Unas ejercen la prostitución de “motu proprio”; es decir, por ganar dinero fácil, por no buscar trabajo, porque el trabajo que se les ofrece no es de su gusto o porque se las traen obligadas para explotarlas.
Todas dicen el mismo fin, necesitan dinero para enviar a su familia, cuyos padres o hijos están enfermos y precisan de una atención especial. Esta es la explicación que da casi el 80 % de las que se dedican a este tipo de trabajo. Estoy seguro que aunque sobrara el trabajo, casi un 60 % de las prostitutas se dedicaría a este “oficio”, por ser una manera fácil de ganar dinero. Si la economía estuviera floreciente una mujer de piso bien podría obtener en un día como mínimo 700 euros limpios por día; la mitad, si “trabajara” en piso sin alquilar habitación. Los anuncios que se ponen en internet, en las que se las deslumbra con unas ganancias de 3000 euros mensuales limpios, con lo que fácilmente podrán pagar la deuda contraída en su país. Luego la realidad es muy distinta, los meses se convierten en años y se aleja en el tiempo el pago de esa deuda. Otras vienen por amenazas a ellas o a sus familias. Y no falta el secuestro para la explotación sexual.
Puede ser posible, que muchos de los y las menores desaparecidos son secuestrados para caer en las manos de pederastas bien nacionales como internacionales, que dejándome llevar por la imaginación, cuando ya no los necesitan puede que hasta sean vendidos para su explotación por otros descerebrados. Pensar en esto da ganas de llorar. Generalmente esta gente debe disponer de la suficiente liquidez para traerse a los menores. La vida de estos niños quedara marcada para siempre, aun en el caso que la policía los recupere. La prostitución en ningún caso debe ser legalizada, por ser también un medio de violencia de género y quienes la ejecutan saben diferenciar entre el bien y el mal. El pederasta, el chulo, la madame, no pueden ser considerados como enfermos que tienen necesidad del sexo para vivir, son delincuentes natos, que viven del mal y causan el mal sin escrúpulo alguno.
“Hola buenas noches, ¿Eres X? ¿Dónde estás?... Hola cariño. Estoy en la calle X, numero X. cuando estés en ese número, llamas y te digo el piso y te abro desde abajo. No llames al timbre, es por los vecinos, ¿sabes? Los precios son 30 euros 20 minutos, 50 euros media hora y 100 euros la hora”.
Todo parece seguir un guion establecido. Estas son las que no hacen la calle. Estas están en mejores condiciones, trabajan en pisos: alquilando habitación, o solo están para “trabajo”, después se van a sus domicilios. Las que alquilan el piso, pagan como máximo 200 euros por semana, o sea, unos 800 euros por mes. Las que no alquilan habitación, deben de entregar el 50 % de cada “trabajo”. Las que alquilan la habitación suelen vivir ahí y se quedan con el 100 % de los trabajos. Algunas tienen sus clientes fijos, que pueden permitirse el lujo de visitarlas dos y tres veces por semana y permanecen en el mismo domicilio, salvo que la encargada se traslade a otro, pues no suelen permanecer mucho tiempo en el mismo.
Las chicas tampoco suelen permanecer en el mismo domicilio más de un mes. Según vean cómo va el “negocio” y como funcione en el barrio, alquilan pisos de 3 o 4 habitaciones. El alquiler de cada habitación ronda entre los 180 o 200 euros, así que una habitación todo un mes da un rendimiento de 800 euros y por las 4, da 3.200 euros, por lo que alquilar por habitaciones les sale más rentable, ya que además cada una se encarga de su comida. Puede existir rivalidad sobre la que más visitas reciben. Las que no alquilan habitaciones deben pagar el 50 % de cada trabajo así como sus alimentos. El problema viene cuando hay escasez de trabajo. Pueden pasar dos cosas; que las echen del piso por no producir o que si hay rivalidad, puedan quedarse sin comer. Así es la cruda realidad de esta vida.
Los menores pueden ser captados a la salida de los colegios, donde los camellos pululan, en espera de sus víctimas. Gracias a Dios, la vigilancia policial y la presencia de los padres disminuyen la actividad de estos personajes. Las que trabajan en la calle, son de sobra conocidas. Las hemos visto en TV y en videos grabados y puestos en internet, para que las autoridades tomen nota. A plena luz del día, en los barrios, semidesnudas, a vitas de menores. Las autoridades han respondido con simples multas a ellas y a los clientes. Otras, las que trabajan en la noche, elijen lugares más estratégicos, en zonas industriales, por donde saben que pasan vehículos y están fuera del alcance de la vista pública. Están vigiladas por los chulos correspondientes, que se lanzan a por su parte, cuando alguna ha realizado su trabajo, pero la envía otra vez a su puesto para que siga trabajando. Desde que anochece hasta que amanece, haga frio o no. Algunas trabajan las 24 horas, se trasladan a domicilios, a hoteles… si algún cliente se pone “tonto”, los chulos actúan y con contundencia. ¿Denunciarles?. Pero si el cliente tiene familia, no creo que se atreva a denunciarles.
De vez en cuando surgen altercados entre chulos, por la conquista de una mujer o de un lugar estratégico. Son peleas peligrosas, donde salen a relucir las navajas. A poco de llegar aquí, vi una pelea de cinco chulos por una mujer. Trató uno de la Local de frenar aquella pelea, así que me metí para echarle una mano. Algunos sangraban por la boca de los puñetazos recibidos; al final se calmaron los ánimos y de los puñetazos pasaron a las palabras y amenazas, ya cuando llegaron los refuerzos opté por hacer “mutis por el foro”, no sin antes de recibir el agradecimiento del Policía. Los alquileres de pisos para prostitución, si hay “trabajo” salen más rentables los de 3 o 4 pisos. Suelen alquilarlos, generalmente, las que van a llevar el negocio; en ocasiones los alquila un hombre que a su vez se lo alquila a una mujer y esta a su vez alquila las habitaciones a otras mujeres o a travestis y a transexuales.
Hay pisos en los que hay mujeres y travestis; según se dicen estos últimos no pasan tanta crisis como las mujeres. Hay pisos, donde la “dueña” no permite la salida a la calle a las que trabajan sin régimen de alquiler de la habitación hasta que se termina “el contrato “, por un mes como mínimo. Las que alquilan la habitación, lo vienen haciendo por semanas, también por meses y según les vaya. Si se trata de una red de explotación de mujeres, solo pueden salir el día que las cambian de ciudad. El traslado no lo hacen ellas solas, sino que son trasladadas en un vehículo de la “empresa”. Como se sabe, no solo son españolas las que ejercen la prostitución en España. Ha habido una verdadera invasión extranjera: Brasil, China, Japón, Rumania, Colombia, Venezuela… pero la doble crisis les ha pasado “del sueño” a la “pesadilla”, han disminuido los clientes, al haberse quedado muchos en situación de paro laboral. Van de provincia en provincia. Hasta han llegado a poner anuncios “precios anticrisis”. Ellas mismas reconocen el estado crítico del sector, golpe que no esperaban.
¿Por qué no buscáis un trabajo…. Por ejemplo en la limpieza”. Hay respuestas para todo. A muchas no les interesa. Buscan dinero fácil, que se está convirtiendo en casi imposible. La crisis ha noqueado la prostitución. Ha sido un golpe para las mafias que viven de ella. Algunas, las que pueden, porque gozan de libertad, han vuelto para su país. Las que están atadas por las mafias, tienen que supeditarse a ellas. Francia recibe un porcentaje de las prostitutas españolas, pero las condiciones de trabajo son duras aunque están mejor pagadas. Suiza cuadruplica el número de prostitutas salidas de España. Según la ONU, que suele estar en “babia”, la Unión Europea tenía 270.000 prostitutas, deben ser solo las localizadas. Me parece un numero demasiado bajo. Sigo pensando que en España seguirá decreciendo el número de prostitutas, en tanto en cuando prosiga la crisis económica, que no se arregla tan fácilmente. Y si o entra dinero en el bolsillo del cliente habitual, muchas deberán de verse obligadas a emigrar a otros países. Ahora vendrán a Vitoria, donde se celebran las famosas fiestas de la Virgen Blanca, eso supone dinero seguro y el desembarco de las mujeres dedicadas a la prostitución será más grande, se notara en las pugnas de los periódicos y en internet, por ejemplo en páginas como mil anuncios. Se detecta un trasiego durante los Sanfermines.