EL CAMINO DE EMAUS
6 Diciembre 2013
Hoy la Iglesia celebra la festividad de San Nicolas, obispo de Licia, que tras la invasión de los musulmanes, hoy es Turquia. Se le conoce también por San Nicolas de Bari, porque sus restos descansan en esta ciudad italiana, ya que pudieron rescatarse de la ciudad en la que fue obispo. En algunos países se le denomina Santa Claus o Papa Noel y se convierte este dia como para los cristianos el dia de los Reyes Magos, trastocando el verdadero sentido, pasando de religioso a pagano, en el sentido economigo al servicio de los grandes comercios.
A través de San Nicolas, Dios obro grandes milagros tanto en vida como después. Se le atribuyen grandes hechos de caridad, de ahí que se le denomine Santa Claus o Papa Noel.
El evangelio del dia nos nara uno de los tantos milagros que obró Jesus durante su vida pública. Esta vez sobre dos ciegos que le seguían, solicitando la curación de su ceguera. Jesus les pregunta “¿ Creéis que yo puedo hacer eso?” y ellos le respondieron que si. Viendo la fe de aquellos hombres, poniendo sus dedos sobre sus ojos, les devolvió la vista.
Jesús nuevamente al ver el sufrimiento de aquellos hombres, con fe. En otras ocasiones podemos ver la respuesta de Jesus :” Tu fe te ha salvado”. Otras veces a través de la curación les da la fe. Nada hay sin la fe, ya que ella es la que nos salvara y dara la gloria. Dios quiere que todos se salven y el único medio es la fe. Los ciegos simbolizan a los que no ven con los ojos del alma, a los que no creen ya los que se han apartado del Señor, pues aunque vean con los ojos del cuerpo, están ciegos verdaderamente.
Isaias en el salmo, en uno de los versículos nos dice: espera en Yahveh, ten valor y firme el corazón, espera en Yahveh. Esperar en Yahveh, es tener fe en El. Que abramos los ojos y los oídos a sus palabras. Jesus ha resucitado. Ya no está en el sepulcro. Nos espera y nos busca, dia a día. Si estamos alejados pidámosle nos retorne al camino, que veamos el camino y si pro causa del pecado no lo vemos digamos como aquellos ciegos: “ ¡Ten piedad de mi, Hijo de David” en la seguridad que vendrá a curarnos, a devolvernos la vista que las cosas del mundo nos la nubló.
Pidamos con fe, tengamos la esperanza que nuestras peticiones no caerán en saco roto. Seremos oídos, pero que no nos falte la fe.
Cada personaje de los evangelios fue real y nos representa a cada uno de nosotros : ciegos, mudos, sordos, paraliticos… y cada enfermedad del cuerpo, representa a una enfermedad del alma que el Señor esta dispuesto a curar.