EL CAMINO DE EMAUS
14 Junio 2013
El Papa Francisco, en una catequesis, rodeado de fieles en la Plaza de San Pedro dijo que “Somos familia de Jesus”. Estas palabras nos hacen volver los ojos a aquella escena en la que Cristo, no queriéndonos dejar solos dirigiéndose le dice: “Madre, ahí tienes a tu hijo” y dirgiendose a Juan, el único Discipulo que no abandono a su Madre y la acompaño hasta el ultimo momento le dijo: “hijo ahí tienes a tu Madre”. Desde ese instante Maria nos adopta como hijos, para no dejarnos nunca. Jesus, se convierte en nuestro hermano mayor.
Su dolor era inmenso, ¿Qué había hecho de malo para merecer eso su Hijo?, pensaría Maria. El dia anterior le aclamaban, recibiéndole con honores de Rey y ahora pidieron su crucifixión. ¡Crucificale!, le llenaban de improperios.
Somos familia de Jesus. Dios es nuestro Padre y Maria nuestra Madre adoptiva, que nos hace olvidar a Eva, que mas que madre fue madrastra, por su desobediencia nacemos cargados con el pecado original.
Debemos estar orgullosos de ser hijos de Dios y de tener una Madre que no sabría vivir sin amarnos y de repartir ese amor entre toda la humanidad. Que acertadamente, San Bernardo escribió aquella oración, “El Acordaos”, que hace que nos acerquemos a esta Madre dispuesta a ayudarnos, siendo además el camino único y seguro para llegar a nuestro Hermano Mayor, Jesus.
¿Qué le puede negar a Maria, su hijo?. Recordemos el pasaje de laa Bodas de Canaan. No era el tiempo, aun asi, Jesus concede esa intercesión de Maria. Y Ella dirigiéndose a los sirvientes, que nos representan a la humanidad, les dice HACED LO QUE EL OS DIGA.
“Pedid y se os dara”, “Buscad y hallareis”, nos dice Jesus. Jesus queda en el Sagrario y además nos deja a Maria.