EL CAMINO DE EMAUS
31 Mayo 2014
Perdido estoy, Señor, sin ti. Perdido sino camino junto a ti. De tu mano quisiera caminar, como el pequeño junto a su madre. Creí que el mundo era otra cosa. Creí que eran sonrisas, y son lágrimas y llantos disfrazados. Creí, que era libertad y son férreas cadenas; creí que era amistad y son falsedad; creí que era camino hacia lo bueno y es camino hacia la perdición.
Perdido estoy, Señor, en esta oscura noche, sin lunas, ni estrellas, ni sol que Tu nos distes para iluminar nuestro camino, para que no nos perdiéramos. Ahora me siento como el paralitico que no puede moverse para llegar hasta Ti; como el ciego aquel que precisaba de alguien que le ayudara para bañarse y sanarse; como aquella mujer que lucho para tocar una sola hebra de tu manto. Ayúdame a moverme, a compaña me hacia esa piscina que todo lo sanaba. Dame fuerzas, como a aquella mujer, que su fe y su lucha la sano en su cuerpo y en su alma.
Perdido, me siento, en la barca, que cruza e mar embravecido. Siento que se hunde. ¡Señor la barca se hunde! El miedo me puede. En un segundo, veo la vida pasada y a donde puede llegar la futura.
Yo, Señor, no puedo ni se caminar sin ti. Dame otra vez Tu mano para que no me pierda nunca más. Dame Tu mano para volver a Tu camino, al que me llamaste y del que un día me separé.
Haz de mi Señor, un alma misionera, un odre nuevo, un hombre nuevo, que lleve la sonrisa donde haya tristeza, que lleve Tu Palabra a quien la necesite, paz donde exista el odio, que sea el pañuelo de los ojos que derraman lágrimas de tristeza; que sea voz de los oídos sordos.
Sin Ti no se caminar. Tómame de Tu mano, que tanto lo deseas, como también lo deseo yo. Toma mi mano Señor, tómala para toda la eternidad.
YO NO SE CAMINAR SIN TI
YO NO SE QUE ESTA PASANDO, SEÑOR
Y CADA PASO QUE DOY EN TU NOMBRE,
ES UNA GRAN BENDICION (Jare)