EL CAMINO DE EMAUS
29 Diciembre 2010
Antes de ver lo que son las sectas, empecemos por qué entendemos por religión, cuales son las actitudes del hombre ante la vida, una breve síntesis de las grandes religiones: budismo, islamismo e hinduismo, la aparición del llamado sincretismo religioso origen de creencias desmembradas de la raíz principal y por fin las sectas.
Podemos definir la religión como el conjunto de creencias, de sentimientos, de reglas y de ritos que de forma individual o colectiva el hombre refiere a un mundo superior, o a un Poder, y al que el hombre tiene por soberano, del cual depende y con el cual puede entrar en relaciones personales. Y de una forma más clara, definiríamos la religión como la actitud del hombre ante un mundo superior con el que es posible entrar en contacto mediante plegarias o sacrificios.
Por tanto la religión es la actitud del hombre ante un ser superior, al cual acepta y del cual se siente depender en cuanto creatura.
Las Sagradas Escrituras nos describen y nos hablan de la Revelación. Esta Revelación es la manifestación de Dios al hombre mediante una confidencia de amor. Dios habla al hombre en un lenguaje paternal, lleno de amor. Dios quiso manifestarse a Sí mismo dándose a conocer ofreciéndole la salvación sobrenatural. Es decir Dios no se contenta con darse a conocer, sino que además nos ofrece el volver a Él, nos ofrece la salvación, el vivir con El por toda la eternidad. Y esta Revelación culmina en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
La Revelación puede ser: Natural: que se refiere a la manifestación de Dios a través de las Escrituras. Sobrenatural: por la que Dios manifiesta al hombre su fin, que el Dios mismo... La Constitución Dei Verbun nos dice: “Quiso Dios mismo, con su bondad y sabiduría revelarse a Sí mismo y manifestar el misterio de Su Voluntad; por Cristo, la Palabra hecha carne y con el Espíritu Santo pueden los hombres llegar hasta el padre y participar de la naturaleza divina”
La idea central de la religión es Dios. Así para el monoteísmo, la idea es de un Dios único, además de personal y distinto del mundo. Para el politeísmo, esta idea es sobre varios dioses distintos. Para el panteísmo, que confunde e identifica a Dios con el conjunto de lo existente. Para el naturismo, la idea de Dios son las fuerzas de la naturaleza a las que adora. Para el fetichista, el dios son objetos materiales. Para el idólatra, sus dioses son imágenes de la divinidad.
En toda idea de religión existen pues tres elementos:
Creencia en una fuerza sobrehumana
Reconocimiento de la propia dependencia
Ordenación de la vida en torno a esa fuerza superior.
ACTITUDES DEL HOMBRE FRENTE A LA VIDA
El hombre necesita dar sentido a la vida; necesita saber que todo lo que hace y por lo que lucha en cada momento de su vida, tiene sentido, merece la pena. Por tanto, el sentido de la vida no se refiere al sentido que se da a un hecho concreto, aislado, particular de una o varias acciones. Todo lo contrario, el sentido de la vida es globalizador, totalizador ya que integra en sí deseos y frustraciones, aspiraciones, decisiones, compromisos, opciones...todo lo que compone la diversa actividad humana y que se orientan hacia una finalidad última. No es pues fruto de una afirmación intelectual, sino de la experiencia. Y esta experiencia se adquiere viviendo, es “un saber vital”, un saber que no se aprende en los libros, que no se inventa, que no se transmite, ni se hereda; es un saber personal, intransferible; pro que es una experiencia en la que se implica toda mi vida humana en aquello que se vive, como por ejemplo la Fe: no puedo separar mi vida de la fe, hacerlas que caminen aisladamente y por caminos distintos. Fe y vida deben caminar unidas, en comunión de vida, implicada la una en la otra
El Apóstol Santiago nos lo dice con estas palabras, que sirven de ejemplo:
¿Dices que tienes fe?, muéstrame tus obras.
Las diferentes corrientes filosóficas o líneas de pensamiento hacen que el hombre tome diferentes posiciones ante la vida y dé de forma diferente una respuesta a esta, y por tanto oriente su vida hacia la dirección que le enmarca. Los hay desde que niegan rotundamente el sentido de la vida hasta los que la basan en la pura tenencia de las cosas materiales, del pleno confort, de la duda metódica...Veamos algunas de ellas.
Para unos, el sentido de la vida se encuentra en la pura libertad, sin límites, absoluta, creadora de su propio destino y cuya última frontera es la muerte donde todo acaba. Esta es la corriente existencialista, para quien el hombre está condenado a una libertad que le muestra el vacío de una existencia que termina en la muerte tras la cual nada hay. “El hombre es una pasión inútil”. La vida humana carece de sentido para los existencialistas.
Para otros, el sentido de la vida consiste en tener. Vivimos en esta época, donde la calidad de la personas algunos la miden por lo que posee, la mentalidad consumista de la llamada sociedad de consumo, donde incluso los cristianos vivimos inmersos. Es esta una actitud vital basada en la superficialidad y el despilfarro.
Hay para quienes el sentido de la vida se reduce exclusivamente a una mera vida honrada: la realización del trabajo bien hecho, una vida sin excesos, una familia, algunos amigos, donde los problemas nada tienen que ver conmigo. Es la línea de pensamiento y de actuación del pequeño burgués, que plasma su vida en el confort, en la tolerancia y el individualismo. Fuera de ese círculo nada hay.
Esta el sentido de la vida que propugna el marxismo; para quien la vida está concebida en una sociedad sin clases, donde el hombre logrará encontrar la armonía con los demás hombres y consigo mismo.
Para los fatalistas, el sentido trascendente de la vida es algo que se les ha impuesto absolutamente y que anula sus energías, su capacidad de optar y decidirse libremente. Es el caso de la experiencia religiosa condicionada por la magia o el tabú, y sobre todo por la superstición.
Para los fanáticos, el sentido de la vida está basado en la intolerancia de otras doctrinas, acontecimientos o personas con otras. Asienta el sentido de la vida en la violencia e intolerancia.
Desde nuestro punto de vida cristiano, la religión que está llamada a humanizar la vida es la que va a dar sentido a ésta. El cristiano experimenta la orientación religiosa de su vida como algo no impuesto sino, al contrario, propuesto, que no le coacciona sino que le llama e invita para que libremente responda acogiendo y colaborando. El creyente experimenta la religioso como lo que pone todo en el hombre y para el hombre, nunca sin él.
El hombre religioso encuentra un sentido pleno a su vida a través de la fe, la esperanza y la caridad.
EL SINCRETISMO RELIGIOSO
¿Qué entendemos por sincretismo religioso? Proviene del griego sincretismos que significa confederación de ciudades estado de Creta. Se define hoy día como sincretismo a la confluencia de elementos religiosos: doctrinas, ritos, divinidades, pertenecientes a distintas religiones, y que se incorporan a una forma religiosa diferente de la de su procedencia. Se daba en la antigüedad por causa del politeísmo.
Vemos algunos ejemplos de sincretismo:
Movimientos Pentecostés
Está formado por numerosos grupos: Asambleas de Dios, Cristianos Evangélicos, la Ultima Lluvia. Surgen a comienzos del siglo XX, en Gales, los Ángeles, en Escandinavia. Su punto de concordancia es que ninguno de ellos reivindica un fundador, pero si concuerdan en la insistencia del Bautismo del Espíritu Santo, de aquí la palabra Pentecostés (o movimientos pentecostales). Los puntos coincidentes con nosotros los cristianos son: Creen en la trinidad de las Personas Divinas, creen en la divinidad de Jesucristo, creen en el pecado original, en la Redención. Con los Protestantes concuerdan al afirmar que la Biblia es la única regla infalible de Fe y de conducta y celebran la Santa Cena (la comunión bajo las dos especies), pero que es un simple memorial o recuerdo. Bautizan por inmersión como los Baptistas, pero creen que el bautismo no causa la salvación, sino que es un signo de repuesta a la llamada de Dios.
Sectas de Salud
Surgen de los movimientos pentecostales, creen disponer de los carismas que el Espíritu Santo otorgó a la Iglesia primitiva, entre los que se encuentra el don de las curaciones (o sanación). Consideran a Cristo como su salvador. Las dos sectas más características que se encuentran dentro de las Sectas de Salud son: Ciencia Cristiana y el Movimiento de Nuevo Espíritu.
La Ciencia Cristiana, aunque surge en 1866, toma cuerpo en el año 1879, cuando es transformada como asociación religiosa. Este grupo y otros que surgen casi a su lado, creen en la palabra inspirada de la Biblia y en tres principios: verdad, vida y amor, que son llamados Dios, con lo que deforman el concepto cristiano de Dios y deforman la doctrina trinitaria.
El movimiento Nuevo Espíritu, buscan el dominio del espíritu sobre la materia mediante la autodisciplina espiritual, mezclando ideas gnostico-misticas con reformas humanitarias y sanitarias.
Sectas de Salvación
Estos Grupos afirman que Cristo no llevo a cabo la salvación de la Humanidad, y consideran a su fundador como autentico salvador en cuanto a encarnación de Dios. Admiten el Evangelio como revelación de Dios y a Cristo como profeta. Los seguidores de estas sectas dan mucha importancia al espiritismo, al magnetismo, al hipnotismo, debido a que sus fundadores se atribuyen fuerzas especiales. Entre los grupos más característicos tenemos: Alianza de Dios Tantra, Liga de los Combatientes por la fe y la verdad, Movimiento Grial, Movimiento de la Misión por la Paz.
Movimiento de la Misión por la Paz cuenta con cerca de un millón de adeptos y gran poder económico. Defiende la igualdad de las razas, la paz mundial, el inglés como lengua universal, la ayuda a los parados. Sus seguidores se obligan a la lealtad, humildad, castidad, renuncia del tabaco y del alcohol.
Sectas de santidad
Sus miembros creen en una perfección ética de sus miembros en la Tierra. Piensan que al regenerado los pecados le fueron `perdonados de antemano en virtud de la muerte y de la resurrección de Cristo. Sus miembros se consideran una comunidad de elegidos
Hare Krisnha
Se denominan también como Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna. Su fundador es continuador de la corriente espiritual de los Vedas. Parten de la interpretación literal de las escrituras védicas. Practica el yoga de la devoción, se les exige un régimen alimentario a sus adeptos en el que se abstiene de comer carne, `pescado y huevos; evita el alcohol, el tabaco, el café y el té, rechazan las relaciones sexuales ilícitas y busca un reencuentro con los valores de la meditación, la vida ascética, la vida sencilla, la plegaria y el canto sagrado. Rompen sus contactos con la familia, y se dedican al estudio de sus libros sagrados. Están absolutamente distanciados del cristianismo.
La desorientación que vive el hombre, que le hace no saber cómo llenar el vacío espiritual que perdió un día o abandonó conscientemente, le hace caer en las redes, de las más variopintas, sectas existentes a lo largo del mundo. Siendo casi al cien por cien des orientativas y hasta destructivas en un porcentaje elevado. Incluidas en las sectas de adoración a satanás; pero en esta última, pienso que no se hace por captación sino por convencimiento.
La mayor parte de las sectas no sirven a un fin espiritual sino realmente económico de los dirigentes, quienes se benefician de la ingenuidad, de la poca cultura o del estado de necesidad en que vive el captado. En algunas de ellas, los mismos dirigentes se benefician del sexo además. Al endeblez del carácter del captado le hace sucumbir al instante en los objetivos de los dirigente de la secta, que hasta le sigue fielmente cuando le presentan el objetivo final: el suicidio como ya se han dado casos.
¿No llega bien el mensaje de la Iglesia? ¿Por qué abandonan? Yo creo, al menos esa es mi opinión, que el mensaje está claro. Lo dio el mismo Señor hace 2011 años. Este es el mismo; la palabra de Dios es inmutable y así hasta el fin de los tiempos. Pueden cambiar aspectos internos de oficios y celebraciones, salvo los aspectos principales de la Santa Misa: Consagración donde se repiten las mismas palabras de Jesús… Pero la Palabra, el mensaje es el mismo. La Iglesia no hace más que extenderlo a la humanidad. ¿Por qué entonces el abandono? Puede producirse por perdida de fe, por el abandono de la oración y los sacramentos, porque el ministro que tiene a su cargo a su grey no sabe conectar; por mal ejemplo de muchos cristianos y miembros que tienen por misión el cuidado de las almas; porque existen determinadas prohibiciones que el fiel, en su ideal liberal, quiere saltarse (en relación al tema sexual)… y se podrían seguir enumerando causas.
¿Evolución de la Iglesia para evitar la “fuga” de tantos cristianos? En mi opinión, la Iglesia camina al paso de los tiempos; de hecho en tema social se adelantó al mundo proponiendo, y aun lo hace, soluciones a temas relacionados con el hombre. Y están plasmadas en las Encíclicas sociales de los Papas, escritas a la Luz del Evangelio de Jesús. Lo que tal vez se precise una mejor preparación aprovechando mejor los carismas de los párrocos y mayor disposición de estos a acercarse de corazón a sus fieles. También, y es importante, en buscar la colaboración de los jóvenes si asustarlos y ponerles tantas trabas a su deseo de colaborar.
La caída de una persona en una secta es un hecho de suma gravedad. La Iglesia debe salir al paso urgentemente y lanzarse, sin paliativos, a la recuperación de las tantas personas que caen al día en las redes de los sectarios. No solo por el peligro espiritual que supone la secta; sino por la tara que, de por vida, le deja a la víctima. Como este, parece ser un problema olvidado por los sucesivos gobiernos; debe ser la Iglesia la que dé el paso. Y, como no, los expertos que los hay, deberían ser aprovechados por el Estado de manera seria. Son muchas las personas, de ellas nuestros jóvenes, que viven el martirio de la secta. Y aunque hayan caído de la forma que fuere, es obligación sacarlos de esa prisión de la que muchos no pueden o no saben salir. Es una cruzada difícil, pero no imposible. La Iglesia y el Estado tienen los medios para ello.