EL CAMINO DE EMAUS
31 Octubre 2012
Desde la Muerte y Resurreccion del Señor, las Puertas del Cielo permanecen abiertas. Hasta que Jesús con su entrada no inauguró la Casa que el Padre nos tiene preparada, nadie entrò. Desde entonces son millares las almas que cruzan el umbral para gozar de la Gloria de Dios por toda la eternidad.
“ Jesús, acuérdate de mi cuando llegues a tu Reino”, le dice Dimas, condenado a muerte ppor diversos delitos, arrepentido. “ En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraiso”. Le dice. Al arrepentimiento de Dimas, le sigue el premio del Cielo. Hasta el criminal mas grande si se arrepintiere, Dios le perdona. Con la muerte, acaba el tiempo de merecer. No existe esa teoría, que disponemos de media hora para arrepentirnos. Al menos nadie lo ha comprobado, por ello, sigue lo que enseña la Iglesia hasta ahora. Los teólogos, por si, no pueden difundir doctrina no aprobada por la Iglesia, si la difunden es bajo su responsabilidad y acarrearán el daño que a otros hayan causado.
“Y tengo otras ovejas que no son de este aprisco… también a esas tengo que guiarlas, y oirán mi voz se hará un solo rebaño y un solo Pastor”… “ Yo soy la Puerta, quien entre por mi, será salvo”, son palabras de Jesus.
A nadie se le cierra la Puerta. Todos tenemos la libertad de elegir.