EL CAMINO DE EMAUS
5 Enero 2014
Cada día se abre una página más de la violencia domestica que nos viene azotando, con especial virulencia, en los últimos años. Todos los casos crean una especial alarma social, por tratarse de una niña que por su edad no podía defenderse y por la crueldad con que se ejecutan. En su mayoría de mujeres que con antelación han pasado el calvario de los malos tratos físicos y sicológicos.
Y nos preguntamos una y otra vez ¿hasta cuando? Si, hasta cuando la justicia decidirá tomarse en serio el tema de los malos tratos que están terminando en el asesinato.¿ Cuando se decidirá aplicar sanciones mas graves contra este tipo de delitos, incluso contra el de los malos tratos?. ¿Es preciso que medie denuncia de la parte perjudicada, en estos casos, cuando es conocida la existencia de malos tratos para que la acción judicial se ponga en funcionamiento?. ¿Debe atenderse el “perdón” expreso por parte de la víctima hacia su agresor, cuando de hecho está sumamente probada la reincidencia en este tipo de casos?.
Hasta el momento actual hemos podido comprobar el estado de indefensión en que se encuentra la víctima de las agresiones frente a las sanciones que recibe el agresor o causante de los malos tratos físicos o sicológicos que en el peor de los casos recibe la pena de extrañamiento o alejamiento del lugar donde vive la víctima, que de seguro en gran parte de los casos puede llegar a incumplir con el posible resultado de la muerte de su víctima. Para mi la “pulsera” resuelve poco o nada. Para mi, la única pulsera, son los grilletes de por vida, o lo que es lo mismo, Cadena Perpetua sin derecho a remisión.
Antonio Tapia García