EL CAMINO DE EMAUS
5 Agosto 2011
Aún, en pleno siglo XXI, existe el lastre de la Ley del Talión. No pretendo criticar ni a musulmanes ni a judíos, tengo amigos en ambas religiones. Solo establecer un “no lo comprendo”, porque es de suponer que la religión es el establecimiento de la paz interior, el reconocimiento del otro como a un hermano y el saber perdonar y no tomarse la justicia por su mano.
El Señor, en el Sermón de la Montaña, hace mención a esta ley judía: “Habéis oído que se os dijo ojo por ojo y diente por diente; pero yo os digo, resistid el mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha, ofrécele también la otra”.
Para corregir el error de interpretación, hay que aclarar, que con esas palabras, Jesucristo no dice en ningún momento que no nos defendamos. Toda defensa es justa. La defensa no debe convertirse en un acto en el que causemos mas mal que aquel recibido, por ello la defensa ha de ser proporcionada; pero la defensa es justa, podemos emplearla, mas nunca desproporcionada; es decir causando un mal mayor.
Jesús prohíbe la venganza, que es el fin de la Ley del Talion. Por ejemplo, hace unos díasse iba a proceder a la ejecución de una sentencia de un hombre, consistente en el mismo daño infringido a una mujer. Hace unos años, por despecho, lanzo sobre el rostro de la mujer un frasco de ácido, ocasionándola graves quemaduras y ceguera total.
No voy a decir que no hubiera presiones que si las hubos, para evitar se cumpliera la sentencia, entre ellos Amnistia Internacional. La presión fue fuerte. Al final la mujer la mujer ofreció el perdón, pero se le debía indemnizar con 200.000 euros, dinero del que no dispone el reo. ¿Qué pasará al final?. La ejecución no se llevará a cabo.
La prensa iraní ha tratado a la mujer de generosa y valiente. Sin embargo ¿Cuántas mujeres no son perdonadas, sin que nadie cause presión?. ¿Debe ser siempre la mujer la que ceda?
Seguro de que algunos de los que tiran la piedra tienen cosas que callar. “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Estamos en el siglo XXI, la Ley del Talión, sobra. Creo que ya es hora de que sea sustituida. El papa Juan Pablo II pidió perdón por los graves errores cometidos por la Inquisición. Con esto quiero decir que de la misma forma puede sustituirse la Ley del Talión.