EL CAMINO DE EMAUS
24 Enero 2013
No hay cosa peor en este mundo que hablar a espalda de otro. Es un fastidio que haya poca gallardia, que las cosas no se digan a la cara, pues hay mas posibilidad que lo que puede convertirse en rencor, odio… se pueda arreglar. Pero enterarte por terceras personas, suele llegar mas tergiversado aun. Hoy, y lo vemos en la TV, la injuria y la calumnia, la ruptura del derecho a la intimidad… recogidos como delitos, están a la orden del dia. Me decía una vecina en el soportal, respecto a otro vecino, comentando que la ambulancia se lo había llevado a urgencias casi en días seguidos “ no le deseo mal alguno, pero se lleva mal con casi todos los vecinos y además que pague lo que debe a la comunidad”. Yo soy nuevo, por asi decirlo y he tenido muchas charlas y me parece agradable. Reconozco que tiene su geniecillo, se fue de urgencias y porque tardaban en atenderle. Yo he estado cuatro veces y no daban abasto; creo que todos son bien atendidos. Yo no soy nadie y las atenciones fueron excelentes. Ahora el que vaya pensando que desciende del “… de Wamba”…
Yo no tiro a primera piedra. Yo también he criticado; pero aunque considero que lo merecían, debería haberme callado. Hasta el mismo reconocia que tenia mala conciencia. Y como mi exjefe decía:” cuando ve que ha hecho un acto bueno, enseguida nivelaba la bascula. Lo triste que a fulanito le salió un menganito; ya eran dos. Algún dia hablare de menganito, no tiene desperdicio. Mejor no, seria una critica muy dura.
Las criticas van contra el 8º Mandamiento. “No diras falsos testimonios ni mentiras”, que aunque no lo dice, sabemos que cuando calumniamos, mentimos o injuriamos una vez confesados tenemos la obligación de de volver la fama ante quienes hemos dicho y quitado la fama. Cuesta dar el paso, por un sentido de vergüenza; pero el sentido de fortaleza nos ayuda a dar el paso.
Estamos muy acostumbrados a la critica. San Benito decía que por la boca salian cosas muy malas, por eso en su Regla impone el silencio, silencio en el que viven los monjes de la Trapa y asi rompe con uno de los males de la persona, la crítica. A un amigo le decíamos que su lengua sabia karate. En un debate nadie podíamos con él. Hay muchas lenguas karatekas y esas podemos encontrarlas todos los días en TV. Pero el cristiano debe ser ante todo un caballero y como tal dar la cara siempre, romper con las cuchilladas por la espalda