EL CAMINO DE EMAUS
24 Noviembre 2013
b) ¿Se ha conseguido proponer estilos de plegaria en familia que consigan resistir a la complejidad de la vida y cultura actuales?
Familia que reza unida, permanece unida, decía el Padre Peyton y que se cumplía verdaderamente. Y lo recuerdo en la casa de mis padres, quienes nos enseñaron a rezar, íbamos con ellos a la Misa dominical y a los actos de la semana santa, las visitas a las Iglesias y a la celebración de la Resurrección; nos educaban y daban las enseñanzas de comportamiento.
Hoy se ha perdido en muchas familias, donde se ha perdido la unidad que se vivía anteriormente. Ahora en muchas familias se ven separadas, en algunas se producen, enfrentamientos generacionales, porque los padres manteniéndose aun los pensamientos tradicionales, los hijos afectados por el pensamiento modernista que han visto en compañeros y amigos se enfrentan a sus padres.
Cuando en la catequesis de padres, tocamos este tema, algunos padres me comentaban que no se encontraban preparados para tocar algunos, tal es el de la sexualidad, drogas y el nuevo tema, el botellón, en el que los hijos, menores de edad se enfrentan a sus padres por medio de la desobediencia y en el que las autoridades no colaboran, cuando deberían ayudar a las familias y evitar el que ya menores se alcoholicen.
Referente a la unidad padres e hijos, deberían reforzase desde las Parroquias. Aun son muy pocas las parroquias que han dado el paso de Catequesis de adultos y catequesis de padres. Ojala los padres y adultos estuvieran por la labor de colaborar en este terreno tan importante y que se volviera otra vez a la unidad familiar por medio de la oración conjunta.
c) En la crisis actual entre generaciones, ¿cómo las familias cristianas han sabido realizar la propia vocación de transmisión de la fe?
Asi todo hay familias que han logrado salvar este conflicto generacional que se ha producido y la causa ha sido la oración en familia y la practica conjunta de los sacramentos.
No podemos dejar de cumplir ese momento tan importa, el de la oración, pues siempre quedara grabado y podrán transmitirlo de generación en generación; también, dejar que los hijos se introduzcan en los movimientos eclesiales, donde recibirán las enseñanzas pecisas