EL CAMINO DE EMAUS
27 Abril 2013
Uno de los mayores servicios que podemos prestar a nuestros semejantes es nuestro testimonio sereno y firme de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer… la familia es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a la persona y hace grandes a los pueblos. Son palabras del Papa Benedicto XVI. Muchos se preguntan asombrados cuando ven esos matrimonios que se llaman “para toda la vida”, de cuarenta, cincuenta y hasta sesenta años juntos, y eso sin contar el periodo de noviazgo, mis padres son unos de esos matrimonios, ejemplares de “para toda la vida”. ¿Pero como lo hacen? ¿Dónde está el secreto? ¿Secreto? No ha secretos, ni pociones mágicas, hay algo que de seguro no existe en algunos de los matrimonios de hoy, me refiero a los que no llegan al año o a lo mejor, o tirando un poco llegan a los dos
El secreto de los matrimonios de toda la vida, si puede llamarse secreto está en basar el matrimonio en los valores de la persona (honestidad, honradez, lealtad…). Sobre este tipo de de valores no hay monopolio, ya que creyente o no está en disposición de estos valores que lleva la persona desde que nace. Lo que pasa es que siempre se ha casado la palabra valor moral con el creyente, debido a que es quien está obligado, a través de los Mandamientos a observarlos, cuidarlos y mantenerlos., de la misma forma que se cuida y se mantiene el honor-
Si no existe honestidad, honradez, lealtad, humildad… en alguno o en ambos cónyuges, el matrimonio hará aguas por todas partes y terminara en el fracaso más rotundo. Es la falta de lealtad, de honradez al matrimonio (las relaciones extramatrimoniales) la causa del mayor índice de rupturas. Otro de los secretos es el autentico amor, para ello, el hombre y la mujer tienen un periodo, vamos a llamar de pruebas o noviazgo en el que se van conociendo ambos, si en ese noviazgo no existe o no se fundamenta en la verdad, ya ese matrimonio, si se llega, estará roto desde el principio. Hoy tenemos un ejemplo muy claro de falta a la verdad, son los matrimonios que se producen a través de los “chateos” en los foros de internet. Pocos muy pocos dicen la verdad, se presentan historias falsas, lacrimógenas, con las que conquistan al contrario, siendo este medio causa de rupturas de matrimonios. Lo que sí es cierto, que creyente o no, si la persona o personas que quieren formar una familia carecen de valores, el resultado es el fracaso de ese matrimonio.
Estos matrimonios “para toda la vida” saben hacer frente a los problemas que pueden surgir en la convivencia del día a día, porque hablan entre ellos, porque hay respeto, porque hay amor, porque existe la humildad y el reconocimiento de uno u otro fallo, porque saben poner en primer lugar los intereses de los hijos a los suyos propios. Definiría los “matrimonios para toda la vida” como matrimonios de valientes porque saben enfrentarse a los problemas que surgen y sobreponerse a ellos; mientras tanto en muchas de las rupturas se superponen los intereses propios a los de la familia o a los de los hijos, tienen miedo a enfrentarse a los problemas y a reconocer sus errores o fallos.
No quiere esto decir que todas las rupturas sean anómalas, ya que las hay producidas por casos de lo que hoy se llama violencia de género (malos tratos de palabra o de hecho), incumplimiento con los deberes del matrimonio, u otras situaciones que producen grave deterioro en la familia (estados continuos de embriaguez, dilapidar el sueldo en el juego…).
Es preciso que la familia desde que nace y en su caminar, mantenga en todo momento el recuerdo vivo de aquella otra familia de Nazaret: María, José y el Niño. Superaron todas las dificultades, pues las tuvieron y muy grandes. Por eso, mirando en su ejemplo y bajo su bendición ¿las familias de hoy no van a poder superar sus problemas? Se vive en un mundo donde los valores esenciales son el objetivo directo del materialismo que se instala en el alma humana, un mundo donde falta la fe y falta el autentico amor, donde los sistemas establecidos pretenden derrocar la institución de la familia, sustituyéndola por otro tipo de familia que no es tal, sino familia contra la naturaleza. La familia es la fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer, todo lo demás póngasele otro nombre, pero no familia. Si queremos una sociedad sana y fuerte, se deberá volver a tender a refundar las familias “para toda la vida”, ya que la familia unida es el termómetro que toma la temperatura de la sociedad, y hoy nadie podrá negar que la sociedad de hoy y la que se esta formando para el mañana no está bien.