EL CAMINO DE EMAUS
22 Mayo 2011
Se define educación como “enseñanza y doctrina que se da a los niños y jóvenes” tendente a su buen comportamiento en el hogar y en el seno de la sociedad, correspondiendo a los padres ser los primeros educadores, después le corresponderá al Colegio quien deba recoger la antorcha cedida por los padres, por lo menos antes era así. La labor educadora debe ser continuada, al menos hasta que los hijos se emancipen, lo que no quiere decir que la acción educadora y correctora finalice, ya que los padres podrán seguir ejerciéndola.
En el Colegio de los Jesuitas nos daban esas enseñanzas Conducta y urbanidad eran asignaturas calificadas con nota. Y no se olvidan, otra cosa es que se abandonen y se tomen otros derroteros. Y el joven o la joven se vuelvan maleducados por propia voluntad. Hoy no sé cómo está la labor educadora en los Colegios y si estos se limitan exclusivamente a las asignaturas de siempre. Hoy se dan casos de agresividad de algunos alumnos hacia el profesorado, a quien se le falta al respeto, lo que hace pensar que en sus casas falla la acción educadora.
La Urbanidad es “cortesía, comedimiento y buen modo”, que es otra virtud que nos inculcaban también en el Colegio y en el hogar. También era considerada como asignatura calificable, disponíamos de libro para esta enseñanza.
¿Y hoy que ha pasado, ya no se enseña en los Colegios esta materia? Hoy ha cambiado mucho la mentalidad de la juventud, y si en el hogar se empieza por pasar de la acción educadora, muy difícil es que puedan hacerlo los profesores, ya que si los hijos muestran rebeldía a los padres, más la mostraran hacia el profesorado; además si el profesorado admite que se les trate de tu y permiten que el alumno tome confianza y les llame “pepe” o “paco” o “Isa” ya se han dejado comer el terreno. Sigo pensando que el profesorado debería haber continuado manteniendo la distancia con el alumnado, perderla es para siempre, con los riesgos que ello supone.
La labor educadora se ha perdido, como se ha perdido la educación en el amor a la Patria, por ser considerados, erróneamente, estigmas del pasado. Con la democracia mal entendida y peor aplicada en España, se han eliminado procesos educativos que muy difícil es ponerlos en marcha ahora y no queda otra que afrontar las consecuencias del error.
Pero si en verdad queremos una juventud sana y que cuando le corresponda, pueda engrandecer a esta Nación venida a menos, porque mentes irresponsables decidieron eliminar ciertos pasos educadores, no le va a quedar otra, al ministerio correspondiente que paso a paso tomar las riendas de educar también en los Colegios y reconocer el fracaso que ha sido el educar en los valores a los jóvenes. Pero esa palabra “valor” les sonaba como muy facha, muy franquista.
No me refiero a tratar de “ideologizar” a la juventud, como tratan de hacer los socialistas. Existen unas normas y unas reglas que todos hemos de conocer y de aplicar para llevarlas a la practica en nuestro caminar por la vida. Y por este error la juventud, parte de ella, ha encontrado una nueva virtud:” la cultura del botellón y la droga”, que recuerdan el “panen et circenses”, de Juvenal, de aquella Roma en pleno proceso de decadencia reflejo de la sociedad de hoy, también en cuasi decadencia por la pérdida de los valores y virtudes. Esto es lo malo de la democracia que no tiene en cuenta el sentido espiritual porque es fría en ese sentido, por pensar que lo espiritual se contrapone con el sentido de la democracia.
Con el pasar de los años, cada vez estoy más de acuerdo con una pintada aparecida en Madrid, que decía LA DEMOCRACIA ES UNA ANARQUIA ACOSTUMBRADA, refiriéndose a que la democracia era una anarquía light, basada en la famosa frase liberal: laisez faire, laisez passer”. Esto me lleva a afirmar, que la democracia tal como la aplican, es el peor sistema político por estar vacía del sentido espiritual por anularlo, divide la nación en partidos, dando paso al enfrentamiento de las personas y por eliminar el auténtico sentido de la familia, lo que podemos ver en estas dos legislaturas socialistas.
La democracia convierte a la persona en un ser manipulable, en una marioneta al servicio de las ideologías: liberales, socialistas, comunistas….
Creo que debemos volver al sentido de la unidad de los hombres y de las tierras de España, a la solidaridad de las regiones más ricas hacia las más pobres y volver a despertar los valores de los que es portador la persona. No hacerlo es ir rectos a la decadencia de la sociedad.