EL CAMINO DE EMAUS
19 Septiembre 2013
El arte puede definirse como aquello que el hombre crea desde su interior, aquella idea que el hombre plasma para que otros disfruten de ella, la forma de transmitir a otros sus ideas. El diccionario lo define como “ la manifestación humana mediante la cual expresa una visión personal”… es capacidad, hanilidad y talento. El arte es pues belleza. A su vez existe el antiarte, o la negación de los sentidos, proporcionada por la ideología marxista que rompe con todo lo espiritual a toda la actividad creadora. Asi por ejemplo no podemos comparar la belleza de un cuadro de Velazquez, con un cuadro de Picasso, al que se le ha dado importancia por su ideología política.
Recorrer el camino desde que nacemos hasta que morimos, tiene su arte, si se me permite decirlo. Aquí no pintamos, ni construimos castillos, ni templos… aquí, se transmite o se nos transmite aquello que tenemos que aplicar a nuestra vida diaria. Se aplica con cariño, con ayuda, con lucha frente a las destemplanzas que nos llegan del exterior.
Aplicar a tu vida la Parabola del Hijo Prodigo, o el pasaje del Paralitico de Cafarnaun, o el del Centurion… es una autentica obra de arte. El Señor pinta en nuestro interior, de una forma maestra, el como quiere que seamos. El mismo silencio de la Trapa por medio del que se ofrecen a Dios por ellos y por nosotros, es una autentica obra de arte espiritual.
Y como no, ofrecer a Dios el trabajo que realizamos, bien hecho, bien acabado, con obediencia a los Jefes, el trato diario con los compañeros de trabajo.
Aquí el antiarte es el pecado, la ruptura con Dios, la negación de su o ra, el rechazo de su ofrecmiento.
El arte de ir al Cielo, es el cumplimiento de su mandato. Es arte porque es embellecimiento de su creación con lealtad y obediencia. Es el embellecer aquello que el mal ensucia. No hay cuadro fácil de pintar, ni templo que construir. Por eso es arte.