EL CAMINO DE EMAUS
28 Diciembre 2011
Una de las principales premisas del cristiano es la de cooperar con Dios. Solemos escuchar “¿Por qué Dios no acaba con las guerra?. ¿Porqué no acaba con el hambre?. ¿Porqué permite que los niños sigan pasando hambre?... y así mil preguntas. Y me pregunto ¿Para que estamos aquí los cristianos?. Pues no somos cristianos por casualidad. Dios ya pensaba en nosotros desde la eternidad. Ya nos había elegido para trabajar “en su viña” en todos los terrenos que la humanidad necesitara. Y nos doto de diversos carismas a utilizar, son esos medios que nos iban a servir para llegar a las gentes. Solo faltaba una cosa, nuestro Fiat!, ¡Hagase!, al igual que nuestra Madre. Pues Dios que nos ha dotado de libertad, cuenta con nuestra respuesta. Espera sin forzarnos.
En esta colaboración con El nunca nos faltara su ayuda. Es por asi decirlo, un trabajo en equipo. Nosotros con Dios, nosotros en el equipo de Dios. “si haceis lo que podeis, El hará lo que no podeis”, decía el padre Jourdan. Esta es una verdad que debemos tener en cuenta; y esque muchas veces dejamos la labor de apostolado, porque pensamos que el trabajo nos supera y no vamos a poder realizarlo. Nunca dejemos la labor de apostolado. Siempre hasta donde podamos, lo demás pongamoslo en las manos del Señor, con fe, que El lo terminará.
Hay hambre, hay guerras, hay incultura, hay gentes que desean llenar el vacio de su alma, hay gentes que desean aprender… hay esta nuestro trabajo. No valen los sentimientos de pena, cuando vemos en la televisión escenas lamentables. Es dar el paso firme y hacia adelante y ponernos a trabajar, siempre contando con el Señor. Siempre poniendo nuestro trabajo en sus manos. Dios espera nuestra respuesta.
Cooperar con Dios, como en las bodas de Caná, como aquellos hombres con el paralitico de Cafarnaún. Ellos nos representan. Nosotros podemos hacer lo mismo. Milagros, los hay todos los días, pero los nublados ojos de nuestra alma nos impiden verlos. Incluso si son obrados en nosotros mismos. Recordemos que un dia fuimos bautizados porque Dios contaba con nosotros. Paz y Bien