EL CAMINO DE EMAUS
25 Octubre 2012
Hola Jaimichu:
Si juntara todo el cariño que ha en e mundo a que te tengo, no sería suficiente para expresarte e que mereces. ¿Te acuerdas la primera vez que fui a veros?. Jugamos, nos quedamos dormidos encima de la colchoneta. Y el dia anterior a marcharme, repentinamente, me diste un abrazo y un beso. No o olvido. Nos veremos a mediados de noviembre, que me dare una escapadita. Prometido.
Sabes, cada vez estoy mas convencido, que Pare Dios manda a la Tierra ángeles sin alitas, para que los que no somos buenos cambiemos. Y tu eres uno de ellos. Tu casa era una copia, de aquella de Belén, aquel portalico donde nació e Niño Jesús, e Niño Dios, salvo que esta era un angelito sin alitas, que muy pronto iba a comenzar iba, a ejemplo de Jesús, a cargar una pesadísima Cruz. Esa Cruz que agunos como yo no nos atreveríamos a cargar. Pero tarde o temprano habremos de hacerlo.
Tus padres, me recuerdan al cireneo. Ellos desde el primer momento, tomaron la pesada Cruz que cargabas sobre tus espaldas y te ayudaron a llevarla. Pesada, muy pesada. Pero heroicamente la llevasteis. Incansables, Miguel y Rosa siempre con la sonrisa en los labios, como tu Jaimichu, y al igual que tu le ofreceis cargarla cada día. Siempre dando gracias también por Maria y por Miguelín. Una bendición del Cielo. ¡ Que padres!. ¡Que hijos!. ¿Qué sobrinos!.
Algunas veces los mayores creemos saberlo todo, y cometemos errores de bulto, por no tener vuestro ejemplo, el. De los niños, que por vuestra pureza de corazón, estáis siempre mas cerca de Dios. No hemos comprendido aquellas palabras de Jesús. Para ver a Dios hemos de ser como los niños, como tu Jaimichu. Y ser como vosotros es tener el alma pura, inocente, no maleada.
“Dejad que los niños se acerquen a mi”. Os quiere tanto Jesús, que por eso nos envía angeles como tu, y algunas personas que estais aquí en la Tierra; o como tus abuelos, como Margarita, que están en el Cielo, solo falta seguiros, pisar sobre vuestra huella. Todos con su Cruz.
Sabes que te quiero con el corazón y te seguire queriendo y jugaremos, porque ppronto ire a verte y derrotados nos dormiremos en la colchoneta.
Me gustaría tomar todo el cariño para dártelo todo a ti. Pero basta con el mio que es infinito, porque el cariño del corazón no se gasta. Te quiero Jaimichu. Tu tio antonio