EL CAMINO DE EMAUS
10 Abril 2018
Eso decía Horacio que un amigo es la mitad del alma y añado yo: una esposa es el alma entera (o un esposo, según el caso, o un hermano, o una hermana, o un tío, o una tía…). Lo digo en estos tiempos de materialismo acuciante. donde muchos términos ricos en valores, como la palabra amigo, matrimonio, honor, patria o nación, por ejemplo, se han edulcorado y se han bombardeado por almas inertes, carentes de sensibilidad y ajenas a los valores de los que es portador la persona.

Hasta el mismo termino solidaridad ha sido tomado por la izquierda, ante la pasividad de la derecha, ¡como no! siempre la derecha, pasiva, dormida y reculona. Como decía un compañero: ya, solidaridad se escribe con la izquierda. También camarada, termino muy falangista, se tiñe de rojo.
A lo largo de mi vida he conocido gente grandiosa; esas mitades del alma, de izquierdas y de derechas que han dejado huella y que aún conservo con el pasar de los años y a pesar de una gran lejania geográfica. He conocido gente capaz de entregarse sin esperar nada a cambio; sin esperar esa diminuta palabra, pero gigante en su contenido ¡GRACIAS!, que tantas veces olvidamos porque nos parece simple y vaga.
El profesor de aikido nos explicaba en su primera clase, el valor de la palabra GRACIAS y el valor de la AMISTAD, palabra esta ultima que ya la tenía muy a gala, ya que se fraguó en el crisol donde se imprime como nuevo sacramento esta palabra: en la LEGION, del sagrado juramento entre dos hombres. Debemos dar las gracias en todo momento, a Dios por todo lo que de Él recibimos a diario y a los compañeros por todas las enseñanzas que de ellos recibimos a diario. Por ello al finalizar las clases del aikido, nos saludábamos marcialmente unos a otros en señal de agradecimiento por las enseñanzas recibidas. Y de aquí, todo aplicable en la vida del día a día.
Por ello agradecer a los que me leen ¡100.000!, a los que me critican, a los que me alientan, a los que se han emocionado, a los que al menos se han asomado... gracias a la pagina que me permite expresarme, gracias a quienes me han dejado sus notas, a quienes me ayudaron a arrancar esta página y a Dios y a la Virgen por sus bendiciones...¡ y como no! a mi querido padre que me prestó la pluma con la que defiendo mi filosofía de vida. Pues La pluma y la espada son los más nobles valedores para defender lo legitimo: Dios, la Patria y la familia.
Escribía Faguet:" la amistad es la confesión del corazon que conduce a un hombre a buscar la compañía de otro hombre o de una mujer, de entre el resto de la sociedad, a no tener miedo de él o de ella y a esperar el apoyo incondicional". Definición clara y concisa. Y es que el amigo ( el de verdad, no el que se esfuma como el humo) sin esperar recibir a cambio, da de incognito porque no lo publica. Pero la esencial labor no es la de dar sino la de aconsejar y corregir sin titubeos.
¿Donde se encuentran? En la paz y en la sencillez, el enemigo en la bronca y en el ruido; pues las cosas buenas se hacen y nacen en el silencio, en la paz de la noche .
Pero que no le quepa duda a nadie, el verdadero, eterno, amplio e inagotable significado de la palabra amistad se encuentra solo en la FAMILIA.