EL CAMINO DE EMAUS
28 Febrero 2018
¿ Existen los ateos?. Pienso que más o menos, todo el mundo creen en algo. Referente a la creencia en Dios por parte de los cristianos, el ateísmo es una manera de eludir la práctica de la religión, una manera de acallar la conciencia, pensando que convertirse en ateos les exime de todo lo que rodea la fe y la práctica de la misma. Incluso para aquellos que han presentado escritos en los que apostatan de la fe, que es más grave. Ateísmo es la postura o forma por la que la persona tiende a desligarse de la fe que había venido practicando; es una forma cómoda de no cumplir el compromiso adquirido desde el Bautismo; de esta forma ” como no creo, no cumplo y estoy exento de la carga del pecado y puedo realizar todo aquello que siendo cristiano se me prohibía”. Ateo, significa sin Dios

Dios nos ha dotado del valor de la libertad de tomar un camino u otro. Nadie me obliga a la práctica, soy yo quien en uso de mi libertad cumplo o no. El apostatar o declararme ateo no tiene valor alguno, pues el pecado lo siguen cumpliendo, siempre que transgredan la ley natural. No puedo robar, matar, practicar el sexo…
El cristiano que se declara ateo, es una forma cómoda de vivir sin practicar, es una forma de recoger todo aquello que le ofrece el mundo. Pues recordando lo que nos enseña el Catecismo, es el mundo uno de los enemigos del alma, junto con el demonio y la carne. Ambos cabalgan juntos y nos alejan de Dios. El cristiano vive en el mundo, no en las catacumbas y vive para transformarlo y evitar lo malo y negativo que nos ofrece. Recordemos que una de las tentaciones del demonio al Señor, era ofrecerle el mundo, todo lo que el conlleva, la transgresión de los mandamientos, todo ello podemos verlo.. nada ofrece que sea el cumplimiento de la Ley, sino todo lo contrario.
Así todo, Dios, que no es excluyente; es decir, que no nos abandona, sigue dejando la puerta abierta para que volvamos a Él. Busca, llama y espera, como en la Parábola del Hijo Prodigo, que abandona la Casa del Padre, por meterse en los atractivos que el mundo le ofrecía. Jesús no quiere perder a ninguno que Padre Dios le ha entregado. El Hijo prodigo representa a quienes apostatan, a quienes se dicen ateos para no practicar, a quienes manteniéndose dentro de la Fe, claudican en su lucha contra el pecado.
El autoengaño no nos exime del pecado. Lo mismo ocurre con los que practican otras religiones, pues están obligados a cumplir con la Ley Natural. De la misma forma, están obligados a buscar la verdad que está en Dios. El abandono de la oración y los sacramentos lleva a muchos a autodeclararse ateos,, ya que de esta manera pasan a una situación de vida mas cómoda dejando de estar sujetos a la práctica de la fe, ya que para ellos les resultaba una pesadez y no pueden “disfrutar” de aquellos atractivos que el mundo ofrecía tal como la cultura del botellón (alcohol, sexo y drogas), que es la última moda de diversión de muchos jóvenes.
Ser cristiano no es sinónimo de aburrimiento, ya que hay muchas formas de divertirse sin tener que recurrir a aquello que hace incumplir los Mandamientos. Que este año sea el del acercamiento a Dios y el del abandono de todo lo que nos puede separar de Él.