EL CAMINO DE EMAUS
3 Enero 2018
El lenguaje “tele novelesco” se pega mucho. Antes la palabra “oremus” se oía en las Misas en latín, ahora se le aplica al que ha perdido la razón, al que se ha vuelto loco o se dedica a decir payasadas en conversaciones que a toda luz deberían ser serias. Y eso es lo que pasa con Pugdemont, que ha perdido el “oremus”, que no está en sus casillas y además los ojos que parece, se le nota en el rostro, se le van a salir de sus órbitas. Yo creo que no está bien. Me da que no está en sus cabales. ¿Cómo se le ocurre que Rajoy parlamente con él fuera de España? Como diría el gran chiquito de la Calzada, Pugdemont es una fistra de cobarde duodenal. ¿Por qué no bien el a España?. Pues porque lo van a engrilletar a ponerle a cadena y bola?.

Aunque la verdad, la ideas de marcharse a Bélgica no está del todo mal. A ver si siguen su ejemplo y se van a ese país todos los corruptos, asesinos, etarras, violadores y demás carroña, sobra mucha. Al menos así podríamos dormir tranquilos, sabiendo que al levantarnos y pasar lista, está la familia bien, que no falta nadie y que las casadas han caído en manos de buena gente.
¡ Ah ¡ y de paso, que se lleven a todos los extranjeros que han venido a vivir del cuento y de la pensión que tantas horas de trabajo nos ha costado, para dársela a unos que se dedican al duro trabajo de no hacer nada y que sentados en un bar, toman el sol mientras paladean una cerveza, para descansar de lo cansino que es no buscar trabajo (total nos lo pagan los gilipoyas de los españoles); otras, sin papeles se dedican por 100 euros a la hora, al arte del… (Estamos en horario de menores).
Mira que me caían mal los belgas, pues pensándolo mejor, me van a caer bien, si nos hacen el favorcito de pasar la aspiradora y llevarse toda la caterva y exponerla en algún museo de rarezas.