EL CAMINO DE EMAUS
8 Diciembre 2017
¡TIENES QUE SER…!
Hubo una época en el que las familias adineradas, o que el padre un prestigioso abogado, arquitecto, médico… en la que los hijos debían seguir la misma línea que el padre, no cabía otra respuesta y generalmente, laas hijas se quedaban en la casa ayudando a su madre o bien las casaban con algún hijo de familia con posibles (como suele decirse), aunque este fuera más feo que un pecado mortal. La mujer ocupaba un segundo o tercer lugar, pero poco a poco se fue abriendo paso. Y si estaban llamados a la vocación religiosa, la tragedia estaba formada; no todos aceptaban ese paso, incluso hoy dia se siguen dando casos de prohibiciones a sus hijos de que tomen los hábitos. “¡Tendrás que seguir mi carrera, tienes mi despacho!”. “¿Sacerdote?. Que locuras dices”. Hay quien termina la carrera universitaria y el paso siguiente es el seminario. También ha habido padres que (soy testigo): “Si te vas al noviciado no volveré a hablarte”. Pero Dios que sabe como hay que hacer las cosas, he visto a esos padres hablar maravillas de su hija religiosa y sentirse el padre mas orgulloso de tener una hija religiosa y además misionera.

Pero las cosas han cambiado mucho, incluso para la mujer que ya ocupa y ha ocupado cargos presidenciales y ministeriales. Es libre de seguir su vocación, laica o religiosa sin obstáculo alguno.

¿Es obligación de los padres deben supervisar las vocaciones de sus hijos?. Creo sinceramente que no deben obstaculizar, pero si hablar y aconsejar. He conocido varios casos en el que amenazaron a sus hijos si optaban por el seminario o el del noviciado, con no volver a hablar con ellos, lo que cumplieron en un principio, que luego sentían gran orgullo de hablar de sus hijos. Dios sabe hacer las cosas y con una gracia especial, hace que los padres se sientan orgullosos dados por sus hijos.
En el Colegio de La Salle, me contaba uno de los hermanos, que convocaron a los padres, para tratar con ellos sobre el tema de la vocación de sus hijos que terminaban ese año y pasarían a la universidad. Tal fue el susto de los padres que tan solo asistieron menos de la mitad. Y es que pensaron que les iban a tratar del tema de la vocación religiosa, sino guiarles en el seguimiento de la vocación que tenían: estudiar derecho, medicina…
Hay mucha incultura sobre el tema de la vocación. Solo escuchar esta palabra, a algunos padres se les erizan los pelos. ¿Pero si quieren ser religiosos, que mal hay en ello?. No lo consideran de su clase, es algo que nunca llegaré a entender. Tal vez les de vergüenza. No lo sé. Lo que si es cierto, es que siempre se relaciona la palabra vocación con la religión y es debido a que hay un cierto grado de incultura respecto a esto y que debería resolverse tanto en el seno del hogar como en el colegio. Lo que si es cierto, es que los padres deberían estar orgullosos de tener uno o unos hijos que no te hablan de botellones, sino de su futuro próximo que se llama vocación, que desean ser buenos médicos, buenos arquitectos, buenos abogados… ¿y por que no, ponerse al servicio del Señor por el que se sienten atraídos?. Lo importante no es cerrarse en banda, sino dialogar, hablar, acercar posturas, ver donde los hijos se desarrollarán con más felicidad
NO TE OLVIDES DE ESTA CARA

Idoia López de Riaño (a) “La tigresa”, alias muy apropiado para esta depredadora, la más sanguinaria de las mujeres de ETA. Se cuenta que los miembros del comando encargados de matar al Comandante Ynestrillas, cuando fueron a ejecutar la acción, se les encasquilló el arma, lo que les hizo volver sobre sus pasos, al ver esto Idoia, salió del vehículo hecha una furia y se dirigió al vehículo descargando su armamento sobre el Comandante Ynestrillas y el conductor, el soldado Francisco Caballero. El total de asesinatos fue de 23. Se la condenó a 3000 años de cárcel, de los que cumplió 18. Encima salió beneficiada.