EL CAMINO DE EMAUS
7 Diciembre 2017
Ante el estupor de los familiares, jueces, fiscales y demás asistentes a la lectura de la sentencia, por crímenes de guerra contra el general Croata, sacó un botellín, con contenido de un liquido letal, lo destapó y se lo bebió, causándole la muerte poco tiempo después, los médicos trasladados de urgencia, solo pudieron certificar su fallecimiento.
Parece ser que después del juicio de Núremberg, continúa el tribunal que juzga los crímenes cometidos durante la guerra que se produjo tras la descomposición de Yugoslavia. Pero veo que faltan criminales de lesa humanidad, que aunque han muerto, deberían juzgárseles, para que el mundo sepa quién eran esos personajes: Churchill, Stalin, Lenin, Ceaucescu, el Ayatola Jomeini… ETA, el IRA, los del FLN, Truman, Roosevelt, por ejemplo. Al parecer son intocables. Algo les une, que cada uno busque el nexo de unión de todos estos, porque si lo tiene.
Espero que el Tribunal medite. Pero el hecho que hay paseando por las calles auténticos criminales de guerra, que se les ensalce en los libros de Historia, es un ejercicio de prevaricación.
Por otro lado, el gesto de desprecio del Juez que juzgaba al general croata, deja mucho que decir de este. Tal vez, porque no le dejó terminar su pavoneante decurso, con el que quería pasar a la historia.
La actitud tomada por el general no es digna de un militar. Todo sea dicho.