EL CAMINO DE EMAUS
14 Noviembre 2017
Muchas de las jóvenes que vivían en la casa paterna y que habían quedado embarazadas antes de la mayoría de edad, como consecuencia de mantener relaciones sexuales con un chico que le prometió no abandonarla nunca, pero después, se esfumó como la niebla, fueron obligadas a abortar por el “honor” de la familia, sin que nadie se enterara del embarazo de la chiquilla; otras se vieron obligadas a abandonar el domicilio paterno, por no querer abortar y desgraciadamente alguna acabó suicidándose al poco de enterarse que había quedado embarazada, por no decirlo en casa, por miedo a la reacción de los padres.
¡Que vergüenza ¡ ¡ Que diran los vecinos! ¡ nosotros, un ejemplo de moralidad y nos sale una cualquiera ¡ y así una cantidad de estupideces, que avergonzarían al mismo Cielo. “Iremos al medico y abortaras, no tienes edad para ser madre y nosotros no vamos a cargar con el”… “ Eres la vergüenza de la familia”… “Tienes dos opciones, abortar y te quedas aquí, o tenerlo pero por tus propios medios”. Algunas han tenido que abandonar el domicilio paterno, pues no querían abortar, matar a ese ser que llevaban en su seno, aún a pesar de haber sido abandonadas por el padre biológico.

Admiro a esas mujeres que por tener a su hijo o hija, se han visto obligadas a marcharse de la casa. Como admiro a los padres de la chica que han cuidado de su hija y de su nieto que ha llegado de forma imprevista, pero ha visto la luz del día dentro de una familia que lo ha aceptado. ¿Cómo iban a dejar en el desamparo a su hija y a quien es su nieto. Eso es un crimen como lo es el aborto, aunque haya sido aprobado por la ley humana.
Dios adopta, ama y quiere a esos sres, niño o niña que vienen al mundo de una forma muy particular. Dios les dota de un alma, como a los nacidos dentro del matrimonio y los quiere con la misma intensidad, como quiere a la madre. Decía san Ambrosio: “ Dios ama a los hombres ( y a las mujeres, añado yo) mucho antes de que nacieran”. Y san Agustín: “ Dios ama lo mismo al hombre (o a la mujer) en el seno de una prostituta, que en el seno de una mujer pura, y además lo adopta como hijo suyo al que forma en el seno mas…).
Creo que Dios se avergüenza de los padres que por vergüenza obligan a abortar a sus hijas o las rechazan de sus domicilios por el que dirán los demás.
NO ABORTES MUCHACHITA, siempre tendrás una mano o manos amigas que te abrirán la puerta que otros te han cerrado. Tu hijo NO ES HIJO DE LA VERGÜENZA, desde el momento que Dios le ha dotado de un alma unmortal y lo ha adoptado como un hijo Suyo. N le quites a Dios la sonrisa de ese pequeñin p pequeñina. No abortes.