EL CAMINO DE EMAUS
15 Noviembre 2017
No nos dimos cuenta, del heroísmo de ser padres, hasta que se es. Y también cuando no se es, si uno se fija profundamente en los padres. Pues ser padre o madre, no es solo haberte tenido a tí o a mí, que eso es solo el primer paso, después viene todo lo demás. Sino somos ciegos, egoístas, cun corazón de piedra y amamos a nuestros padres, hemos de pensar en ellos, en todo que día a día han hecho por nosotros. Lo que han sufrido por nosotros, como han estado junto a nosotros, cuando la enfermedad nos ha atacado y puesto en peligro. Como han celebrado con nosotros los momentos de alegría y han padecido con nuestros momentos de tristeza.
Ser padres no es tener hijos solamente; eso es solo el primer paso, después viene la graduación, que es pasar con matricula el examen de ser verdaderamente padres: cuidarlos, atenderlos, escucharlos, aconsejarlos y una larguísima lista de hechos y aún habiéndose emancipado, siguen siendo hijos.ut

Siempre he pensado, que cuando se llega a una edad, después de una larguísima vida de trabajo y sacrificios, la vida debería concederles otra larga etapa de tranquilidad merecida, rodeados de sus seres queridos; pero está visto que hay que luchar hasta el último aliento. Muchos padres llegan a ese momento trascendental de su vida, sumidos en el mas absoluto de los olvidos hasta el punto que sus palabras, después de encomendarse a Dios parece decir: “ hijos míos, porqué me habéis abandonado”.
Escribía el Padre Martin Descalzo: “ yo amo a mis padres porque soy hijo suyo o bien soy hijo suyo porque amé a mis padres”… o esta otra pregunta: Porqué amo a mis padres los he metido en un asilo. Estarán bien. No será mejor decir la verdad, que en muchos casos los meten, porque son un “estorbo”, Porque les impide realizar la vida de diversión nocturna que tenían pensado. NO HAGAS CON ELLOS, LO QUE NO ELLOS NUNCA HICIERON CONTIGO