EL CAMINO DE EMAUS
7 Mayo 2015
~~14 VIDAS ROTAS
Aquella tarde semi-lluviosa volvió antes que otros días, de los largos paseos que se daba. Pero volvió con sabor amargo. Volvió pensando en aquella joven que se encontró llorando, sentada sobre el peldaño de un portal. Recordó como una pareja de jóvenes pasaron a su lado, la miraron y continuando su camino; después el hizo lo mismo, pero volvió la cabeza, miró y se volvió hacia ella
. - ¿Tiene usted algún problema? ( le pregunto a la joven, quien en un principio, le miró, pero no le contestó
- ¿Tiene usted algún problema en el que pueda ayudarla? (volvió a preguntar, aunque se imaginaba que por medio había una ruptura)
. - Si, me han echado de casa. (Dijo ella frunciendo el ceño), por tomar cocaína… bueno me puse de cocaína hasta aquí (señalando en la frente con la mano estilo visera)… pero lo peor es que el también consume (termino diciendo)
- ¿El? ¿Quién es él? ¿Su padre? ¿La ha echado su padre? (Le pregunto).
- No, mi pareja. (Respondió ella).
- ¿No puede ir a casa de sus padres? (La preguntó),
- Hace un año que me fui a vivir con él. Mis padres no querían, así que imagínese (explicó ella).
- ¿Qué edad tiene? Perdone si el molesto (La dijo).
- 18 años. No molesta. Por lo menos mientras espero a una amiga, que me trae dinero para comprar rompa, pues él me la tiro a un container. (Dijo ella con cierto aire de ira)).
- ¿Por qué le tiro la ropa, no lo entiendo? (La dijo)
- Porque él me la compró (dijo ella)
- Así todo no puede hacer eso. Ya era suya. Puede denunciarlo. Le diré que debe salir de la cocaína. Ataca a la cabeza, a la mano haciéndola temblar y a la dentadura, la corroe, a la voz, un adicto habla como su tuviera la lengua como un estropajo. Está a tiempo. Deje la droga, por favor, prométamelo. (Le dijo con seriedad).
- Se lo prometo (dijo ella).
- Si ve que le vence la tentación, vaya al médico, ellos le dirán como hacerlo. Esta usted a tiempo (dijo el, moviendo el dedo índice, señalándola).
- se lo prometo de veras. Mire por allí llega mi amiga. Gracias por preocuparse. (Dijo ella sonriente).
- Confío en ello (dijo el, estrechándola la mano). Quizás, se trataba de una joven rebelde que se fue de casa; o de una joven que conoció a un desaprensivo que quiso aprovecharse de ella. Tal vez una de tantas jóvenes que han sido desatendidas por sus padres. “¿Y el Estado, que las permite el aborto y les facilita los preservativos? ¿No es eso corromper los valores morales de la juventud?” (Pensaba para sí). “Y nadie habla de eso. Se escandalizan de los pervertidos pederastas, pero no, de permitir el botellón: sexo, alcohol y drogas” -