EL CAMINO DE EMAUS
5 Mayo 2015
~~EL SOSPECHOSO
Así que te mueves por algún sitio en el que se tiene algo que esconder, comienzan a acribillarte a miradas, porque no eres un habitual, porque eres un completo desconocido y pasas a formar parte de los sospechosos potenciales, con lo que te metes en una zona de riesgo y apareces en los listados de desconfiables.
Era imparable. Parecía una leona que después de observar a su víctima durante un tiempo, se acerca a ella agazapada hasta que se lanza a por ella y una vez la tiene entre sus garras, la coge entre sus fauces y no La suelta hasta acabar con su vida.
Hasta el momento, las cazas le han dado el alimento deseado. Así todo, vigila su espalda. La ciudad está llena de callejones solitarios. Pero camina sin hacer ruido, lo que le faculta para oír cualquier pisada y dispone de un oído fino. Ha aprendido a desconfiar, después de todo lo que ha visto y vivido. No se siente vigilado. Por otra parte no lleva vida nocturna, al contrario de la que llevó.
Recuerda aquellas palabras que un policía de la Isla le dijo:
- Debe usted aprender a desconfiar, en este mundo no existen los amigos. Una sonrisa, puede significar cualquier cosa, menos amistad.
Pero esta vida, es cono si tomara cocaína; te haces adicto y es muy difícil salir de ella. Tal vez la falta o exceso de dopamina o algún medicamento que como efecto secundario le empuje al miedo o al valor. Pero esto no está comprobado; si producen adicciones al juego, a la droga, al sexo… pero nada esto está en su lista
Los domingos salía temprano a comprar la prensa, antes de oír a Misa, se daba una vuelta por la zona. Se encontró con un antro del que salía música bastante estridente, teniendo en cuenta que sacarle de Perales o Jorge Negrete, todo lo demás sobraba. Abrió la puerta, metió la cabeza y determino pasar todo peinadito, con la vestimenta de los domingos
- Uf, aquí doy el cante (pensó para sí mismo) Se acercó a la barra y un camarero, muy educado y amable, se le acercó
- ¿Qué deseas? ( le preguntó)
- Pues un cafelito templadito, templadito, templadito ( le dijo)
- Tendrá que ser otra cosa, la cafetera lleva tiempo averiada ( le respondió con sonrisa amable) - ¿Un zumito de melocotón? (pidió)
- ¿Un zurito de melocotón, que es eso? (Prregunto el barman con aire de duda).
- No, un zumito, no bebo alcohol (Le respondió) En cuestión de segundos, el camarero le trajo un agradecido vaso de zumo con una piedra de hielo. Se le acercó un joven, que casi echaba alcohol por las orejas. Era incapaz de entender lo que decía. Pero estuvo un buen rato “largando” palabras que ningún traductor hubiera sido capaz de traducir, a la vez que daba caladas a un porro sema apagado. Cuando logró deshacerse de tan insigne “amigo”, hizo una señal al camarero, pero fue una guapa camarera, con una minifalda que era casi más un cinturón, a la que momentos antes, otra joven señalándole y llevándose un dedo a su ojo (como diciendo ojo con ese).
- Que le debo (le dijo) - 1,50 euros (respondió ella).
- Toma dos euros, el resto para el bote ( la dijo sonriente)
- Van para los presos (dio ella con mirada inquisitoria)
- ¡Qué bien! (respondió reaccionando a tiempo. En una fracción de segundo supo reaccionar. Cualquier duda le hubiera cerrado las puerta Tuvo duda de volver al domingo siguiente. Pero vivió. Esta vez se le acerco una joven bien vestida
- Se quién eres, que vienes de … (Y se dio la vuelta rápidamente y se unió con su grupo) Y volvió a repetirse la misma historia: “el bote es para los presos”. Pero como ya esperaba la respuesta, le dejo un euro. Pero antes de irse, se hizo el silencio y salió de entre los asistentes un joven delgado y alto
- A sus órdenes señor comisario ( le dijo saldando marcialmente)
- Descanso a la tropa (respondió él, aguantando el puñetazo al hígado, verbalmente hablando). No volvió, habían pensado que era un policía y eso, de seguir, podría tomar características peligrosas. La sospecha de que algunos pensaran eso, tomo cuerpo con el saludo. De todas formas, pensó que esto sigue siendo un campo de minas y hay cosas que no son accesibles, sino para profesionales. -