EL CAMINO DE EMAUS
29 Abril 2015
~~ LA BUENA EDUCACION
Hacía años o más bien hacia siglos que no veía una nevada como la que estaba cayendo, si no tenía ya unos tres centímetros, pero menos no. Los copos eran grandes, por momentos y con fuerza, en otros, disminuía y eran más leves. Como un niño miraba tras e ventanal caer la nieve; los abuelos llevando a los pequeñines a las guarderías y colegios, jugaban a coger copos; los jóvenes y algunos trabajadores haciendo lo posible por no patinar con sus “bicis” por el carril bicicleta.
El sol luchaba por abrirse paso entre las nubes para dar su luz de amanecida, pero le era imposible. Hoy iba a tardar en amanecer. Todo estaba oscuro y además a – 4.
Se vistió, se puso la chamarra, la bufanda ¡y cómo no! sus guantes de cuero negro. Si pudiera llevarlos todos los años no le hubiera importado. Casi formaban parte de él.
En el Hall del edificio se cruzó, con la mudita y sus hijos. La llamaba la mudita, porque nunca le daba los buenos días o a lo mejor porque no sabía pronunciarlos, siempre con cara seria. Así todo él se los daba.
- Buenos días (dijo tratando de sacarla alguna palabra, pero una vez más, el pozo de la educación estaba seco. Iba con sus dos hijos pequeños, un no y una niña. Les abrió la puerta del portal)
- Pasen por favor (el segundo intento, fe otro fracaso. Ya se daba por imposible. Los niños, tampoco dijeron nada. Cuando salieron a la calle, de repente la niña se volvió
- Buenos días e nombre de mi madre, de mi hermano y en el mío. Y muchas gracias (dijo sonriendo y se dio media vuelta y corrió hacia su madre. Desde entonces, cuando me ven, corren para ver cuál de los niños abre la puerta primero).
Cuantas lecciones nos dan los niños, pero que no alcanzamos a ver, cuando no, les decimos “tú no te metas”… “no eres quien para llamarme la atención… o “quien eres tu par decir a un mayor. Pero en fin así somos y así son ellos