EL CAMINO DE EMAUS
23 Abril 2015
~~EL SOSPECHOSO
Tenía y sigue teniendo, como si fuera un matrimonio, unido hasta que la muerte les separe, la costumbre de meter las narices en todos los sitio era para él un jugo inconsciente, pues no pensaba en el desenlace. ¿Quién daría el jaque mate?
Aun no había aprendido lo dañino que es meter la nariz en todos los sitios incluso en el contenido de los frascos, sobre el cual ya tiene un mal recuerdo, cuando se le ocurrió abrir uno, quitar el tapón, aspirar y sentir morirse, a la vez, ya que el contenido era amoniaco. Creyó morirse de asfixia, sintió que los pulmones se le quedan paralizados, ¿Qué hacer, si estaba solo? Mantener la calma dentro de sus posibilidades. Cuando todo pasó, juró mil veces no volver a oler un frasco. Pero ni aunque lo hubiera jurado ante la biblia, era imposible creerle. Era superior a sus fuerzas.
Ahora el aburrimiento que produce la jubilación, le ha hecho ir por otro camino y eso que hay cosas que hacer: escribir, leer, deporte, pescar, tomar el sol en u banco, colaborar con los demás… Meter la nariz por todos los sitios, afinar el oído…. realmente ha sacado petróleo en casi todo, bueno mejor dicho, en alagunas ocasiones.
Lo peor de todo es la confianza que tiene en sí mismo. Y esto puede ser una un arma de doble filo. La confianza puede ser el peor enemigo de uno mismo, ya que tarde o temprano le hará tropezar en laguna piedra inesperada y entonces lo fagociten como hace la mantis religiosa con el macho, quien confiado en un rato de placer, ve como la hembra acaba con su vida.
Esto le paso a un policía armada, que se preparaba para el cuerpo superior de Policía. Cuando terminaba las clases, se iba con el resto de los compañeros de preparación a tomar el “leche y leche”, con el inspector que preparaba a los aspirantes y con sus compañeros. Era el más facha del grupo, el más español de” corazón”. Preguntaba y sus compañeros hablaban. Nadie sospechaba y menos de un policía, que “tomaba” notas y sabía con quien no podía contar.
También se corría el bulo, de que un militar experto en artes marciales, preparaba en el monte a los guerrilleros del MPAIAC. Lo cual nunca se llegó a demostrar.
Un día fue invitado a un safari fotográfico por la BRIS, que había dispuesto en el piso, que les habíamos dejado. Esto fue un regalo para él. Esta vez no actuó por su cuenta, ¡fue invitado! Todas las cámaras apuntaban al portal de un edificio, donde se sospechaba se reunía la cúpula del MAPIAC así que todo el que entrara saldría en la foto. También se reunía una secta para “rezar”, pero estos no representaban peligro alguno, eran pacíficos. Estaba disfrutando de aquella tarde y oportunidad. Las maquinas disparaban sus fotos, una y otra vez. Repentinamente dice
- A ese lo conozco ( dice sorpresivamente) - A quien ( pregunto el policía)
- Al gordito que está parado junto a la puerta (dijo) - De que le conoces ( preguntaron los funcionarios)
- Se está preparando para las oposiciones del Cuerpo Superior (respondió). - ¡Vaya! Un pez gordo. Vamos en el buen camino. Después de mirar a ambos lados entro en el portal. Fue cosido a fotos. Posteriormente fue sometido a investigación y seguimiento y detenido junto con el descabezamiento de todo el grupo terrorista. El mpaiac pasó a mejor vida. Los de Cubillo se volatilizaron.