EL CAMINO DE EMAUS
24 Febrero 2015
~~LAS LAGRIMAS DE DIOS
“¿Dios llora?”. Le pregunta un niño a un sabio
“Cada vez que Dios llora es un alma entra al Cielo”. Le responde el sabio.
“¿Pero no debería sonrerir en lugar de llorar?”. Pregunta asombrado el niño.
“Es que sus lágrimas son distintas a las nuestras. Sus lágrimas no son des tristeza. Sus lágrimas purifican las almas y entran en el Cielo”. Responde el sabio.
“Dios llora sobre nosotros, hay quienes se dejan lavar sus almas arrepentidos y hay quienes se las secan porque no las quieren”. Termina el sabio
“Pues yo seré bueno, para darle un momento de gozo”. Le dice el niño sonriendo.
¿Qué padre no llora por un hijo que se le va? ¿Que padre no llora por un hijo que se le pierde? ¿Que padre no sufre en su interior por un hijo que no acepta el camino que le enseña? Cuando nos mostramos rebeldes, no nos damos cuenta del sufrimiento interior que es más duro que el interior, pues sufren el corazón y el alma, sufre el amor no correspondido por nosotros, pero a pesar de todo nos siguen queriendo, más de lo que imaginamos. Pero a la vez que nuestros padres, llora Dios que es Padre adoptivo nuestro y nos ama tanto que no podría vivir sin amarnos.
En Dios vivir y amar van plenamente unidos, mas siendo Dios inmortal, también su amor lo es y nos llama a entrar en su corazón para la eternidad. Dios no pierde la esperanza de tenernos junto a Él, porque Dios es esperanza.
En la parábola del hijo prodigo, Jesús nos lo dice. El padre subía todos los días a la torre esperando ver en la lejanía a su hijo volver. Y lo vio y no espero salió a todo correr a buscarlo. Así nos ama Dios.