EL CAMINO DE EMAUS
18 Octubre 2012
GRANDE EN EL CIELO
A pesar de que algunos no lo crean, no cobramos ni un duro por trabajar en la Parroquia. Damos a otros gratis, lo que gratis hemos recibido del Señor. Para impartir Catequesis no se hace contrato de trabajo. El Catequista, se siente llamado a esa labor de trabajo, una llamada que viene desde la eternidad, y responde a esa llamada.
“ Todo el que practique y enseñe mis Mandamientos, será tenido por grande en el cielo”. El Señor premia, pero cuando trabajamos en la Parroquia no lo hacemos por el premio, lo hacemos por amor a Dios y en agradecimiento, porque nos ha llamado desde la eternidad. Algunas veces estamos con los oídos del alma taponados y no escuchamos su llamada; otras veces nos hacemos los sordos. ¡ Si se supiera la satisfacción que da impartir la Catequesis y a la vez saber que somos privilegiados porque El cuenta con nosotros!.
¿Porque cuenta conmigo?. Si mi alma tiene mas lepra que la de aquellos que salieron al encuentro de Jesus y fueron curados. ¿Por qué no a nosotros?. El Jesùs de hoy es el mismo de ayer. Jesus salió de aquel sepulcro para seguir haciendo el bien hasta su retorno Triunfante. ¿Qué tenemos de especial?. Que estamos bautizados; que estamos elegidos para ser los ojos, los pies, los brazos, los labios de Jesus.
LAGRIMAS
¿Te da vergüenza llorar?. ¿Qué tiene de vergonzoso?. Las lagrimas, son muchas veces necesarias. Sirven para lavar el alma de los pecados: odio, rencor, soberbia, … esas son lágrimas de arrepentimiento.
“ Bienaventurados los que lloran… “. Si, bienaventurados, porque se han dado cuenta del rasgo de amor de Jesus, al llegar a la Cruz, por nosotros… y la humanidad no lo hemos tenido en cuenta al ofenderle.
Deja que llore tu alma ¡QUE SERAS CONSOLADO!. ¿ Quien ha dicho que llorar es de mujeres?. Seguro que fue alguien que tiene mucho que llorar. El llorar hace recias a las mujeres y también a los hombres