Con el Sermón de la Montaña. Jesús nos enseña cual es el camino de perfección, el camino hacia la santidad a la que todos hemos sido llamados sin excepción, y así El Señor nos lo dice: " Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto " (Mt 5,48 ) Con el Sermón de la Montaña, Jesús no cambia los principios de la Ley establecida por Dios en el Monte Sinaí, cuando le entregara las Tablas a Moisés, al contrario, da toda su plenitud a los Mandamientos, a la vez que los explica y los pone en práctica para enseñarnos a nosotros como hemos de hacerlo.
Con el Sermón de la Montaña el Señor " no promete la salvación a unas clases determinadas de personas, sino a todos aquellos que alcancen las disposiciones religiosas y la conducta moral que Jesús exige " y que quedan expresadas en las Bienaventuranzas. El Concilio de Trento nos recuerda que Jesucristo " fue dado a los hombres no sólo como Redentor en quien confíen, sino también como Legislador a quien obedezcan " Jesús es verdadero Dios y Verdadero Hombre, y hemos de seguir sus enseñanzas a la vez que procuramos poner nuestro pie sobre su huella, teniendo así la seguridad de que El jamás nos va a pedir imposibles y que El jamás nos abandonará en la lucha cotidiana por alcanzar la santidad a la que hemos sido llamados desde el Bautismo. No es fácil, cierto, pero tampoco es imposible. La Iglesia está rodeada de ejemplos que nos han dejado esa huella a seguir y de ejemplos vivos actuales, que nos enseñan que todos podemos cumplir con los Mandamientos del Señor.
Estas enseñanzas de Jesús permanecen hoy en toda su plenitud; sin cambios, sin acomodaciones a situaciones, sin giros, como puede girar en un momento dato la forma de ser y de pensar de una sociedad; es decir, la Palabra de Dios es inmutable, no se somete a los cambios de los tiempos: el pecado es el mismo ayer que hoy y que lo será mañana.
Jesús quiere que todos se salven y por tanto habla para todos y nosotros que hemos tenido la infinita dicha de ser agraciados por la Fe, nos encontramos ante la tremenda responsabilidad de colaborar con Jesús y con María, Corredentora con su Hijo, para extender el Reino de Dios a todos los hombres. Jesús nos deja el camino marcado en lo que se llaman las Bienaventuranzas, que como nos dice el Catecismo “dibujan el rostro de Jesús y describen su caridad”.
* BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPÍRITU PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE DIOS. ¿Quienes son los pobres de espíritu ? El Catecismo nos dice que son " aquellos que no quieren , al menos con el afecto ni honra, ni riquezas, aún siendo estas moderadas ". Hace referencia a la pobreza cristiana (la pobreza evangélica ) que nos exige el desprendimiento de los bienes materiales y una austeridad en el uso de los bienes. Por medio de esta Bienaventuranza Llegamos a sentirnos necesitados de Dios, reconociendo nuestra pequeñez ante El y nuestra fragilidad. Por esto nos presentamos ante Dios con las manos vacías, como auténticos mendigos, necesitados de Su Caridad y Misericordia. Esta Bienaventuranza ha sido continuamente tergiversada por corrientes políticas, al pretender dar a Jesús un sentido revolucionario, como el abanderado de revoluciones sociales y de luchas de clases, al dar significado exclusivo a esta Bienaventuranza de pobreza económica y de marginación social. Esto no es cierto, ya que el verdadero sentido es mucho más amplio como ya hemos visto. Debemos y tenemos la obligación de preocuparnos de quienes no tienen. Tomemos como ejemplo a María, en esta Bienaventuranza; María Mujer Humilde y prefirió su total entrega a Dios antes que a sí misma.
* BIENAVENTURADOS LOS QUE LLORAN PORQUE ELLOS SERAN CONSOLADOS. Aquí la Bienaventuranza hace referencia a quienes dejan los placeres mundanos y a quienes se sienten afligidos por alguna causa pero que saben hacerla frente y miran con alegría al Señor saliendo adelante; también a quienes se sienten dolidos por las ofensas que propiamente u otros hacen a Dios. El termino lloran se refiere a quien sabe por amor a Cristo sufrir con alegría las contrariedades con el fin de reparar las propias ofensas contra Dios o las de los otros, o bien con el fin de pedir por otras almas."Ellos serán consolados". Que mejor consuelo que el que se reciba de Dios, lo que no quita que podamos dar a otros nosotros consuelo (obra de misericordia), o el que nosotros podamos recibir de otros (acto de humildad). La Virgen María es modelo, pues siempre puso su mirada en Dios aún en los momentos trágicos por los que atravesó en su vida. *
BIENAVENTURADOS LOS MANSOS PORQUE ELLOS HEREDARAN LA TIERRA. La Bienaventuranza identifica a los mansos con aquellos que no tienen ira, ni el más mínimo movimiento de ella; quienes sufren con paciencia las persecuciones injustas y quienes se mantienen firmes ante situaciones injustas... estos heredarán el Reino de los Cielos. El manso es también aquel que no da cabida en su corazón a deseos de venganza y, por tanto, no existen los actos de devolver mal por mal: también quien evita los malos deseos hacia otros. Esta bienaventuranza hace resaltar la virtud de la paciencia que es la virtud que se opone al pecado capital de la ira. María, es ejemplo, pues sufrió pacientemente la pasión de su Hijo.
* BIENAVENTURADOS LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA PORQUE ELLOS SERÁN SACIADOS. Aquí vemos que el sentido de la palabra justicia no es el que nosotros entendemos regularmente, sino que se refieren a SANTIDAD, lo mismo que ocurre en el A.T., y así el catecismo nos dice, referente a esta bienaventuranza, que son los que ardientemente desean crecer de continuo en la divina gracia y en el ejercicio de las buenas obras. Por tanto, Jesús, llama bienaventurados a aquellos que su objetivo es hacer la Voluntad de Dios, cumpliendo no solo los mandamientos, luchando por agradar a Dios, sino también cumpliendo con las responsabilidades cotidianas: trabajo, estudio, familia...Esta hambre y sed de santidad crecerá a medida que practiquemos la oración, y los sacramentos (penitencia y comunión).
* BIENAVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS PORQUE ELLOS ALCANZARAN MISERICORDIA La Bienaventuranza se refiere aquí a quienes saben comprender los defectos de los demás; el saber ponerse en lugar de cada persona; el ayudar a que otros superen los problemas o situaciones que las puedan aquejar; saber sufrir los dolores ajenos y alegrarse de sus éxitos. Tomando la definición del Catecismo será: Misericordiosos son los que aman a Dios y por amor a Dios a su prójimo; se compadecen de sus miserias así espirituales como corporales y procuran aliviarlas según su fuerza y su estado
*BIENAVENTURADOS LOS LIMPIOS DE CORAZÓN PORQUE ELLOS VERÁN A DIOS Nos dice Jesús: Pues del corazón proceden los malos pensamientos, homicidios, adulterios, actos impuros, robos, falsos testimonios y blasfemias. Estas cosas son las que hacen al hombre impuro ...La Bienaventuranza nos dice que los limpios de corazón son aquellos que no tienen ningún afecto al pecado, viven apartados de él y principalmente evitan todo género de impureza. La Pureza es la capacidad de amar, a la vez que nos hace ver al prójimo como hijos de Dios y por tanto nos incapacita para que el corazón nazcan los deseos desordenados hacia éste. Esta cualidad nace también con la práctica de la oración y los sacramentos.
* BIENAVENTURADOS LOS PACIFICOS PORQUE ELLOS SERAN LLAMADOS HIJOS DE DIOS. Los pacíficos son los que conservan la paz con el prójimo y consigo mismo y procuran poner paz a las enemistades. Esta es la paz de Dios, la que debe habitar en el corazón del hombre y la que ofrecemos en la Sta. Misa a quienes tenemos a nuestro lado : ¡ La paz del Señor sea contigo ! Pero ¿somos portadores de esa paz? ¿Poseemos esa paz para poder transmitirla ?. La paz del Señor no existe en el corazón del hombre mientras exista el rencor, el odio, la venganza... * BIENAVENTURADOS LOS
QUE PADECEN PERSECUCIÓN POR LA JUSTICIA, PORQUE DE ELLOS SERA EL REINO DE DIOS Dice la Bienaventuranza que estos son los que con paciencia sufren las burlas, improperios y persecución por la fe y la Ley de Jesucristo. El Cristiano que es fiel a la doctrina de Jesucristo es de hecho también un mártir (testigo) que refleja o cumple esta bienaventuranza aun sin llegar a la muerte corporal.
* BIENAVENTURADOS SEREIS CUANDO OS INJURIEN OS PERSIGAN Y OS CALUMNIEN DE CUALQUIER MODO POR MI CAUSA, ALEGRAOS Y REGOCIJAOS PORQUE VUESTRA RECOMPENSA SERA GRANDE EN EL CIELO: DE LA MISMA MANERA PERSIGUIERON A LOS PROFETAS QUE OS PRECEDIERON Aquí el Señor llama Bienaventurados a quienes por seguirle son perseguidos, a quienes han dado todo por El y a quienes han sufrido persecución por manifestar la Fe. Y el Catecismo nos dice que los que siguen las Bienaventuranzas reciben ya alguna recompensa aún en vida, porque gozan de una paz y una alegría interior que es principio , aunque imperfecto, de la eterna Felicidad que se gozará en el Cielo. Hoy la Iglesia de Cristo sufre persecución por parte de sus enemigos. Y no hace falta que sea sangrienta para catalogarse de persecución; sino que esta puede realizarse a través de leyes y mandatos que se oponen claramente a la ley de Dios: aborto, ataques a la familia, enfrentamiento de hijos contra padres, que son una forma de persecución porque han sido creados exclusivamente por oposición a lo que defiende la iglesia