Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
El blog de antonio tapia

EL CAMINO DE EMAUS

Publicidad

EL CENTURION

amanacer 1

Al leer el pasaje del centurión, siempre me transporta al Colegio de San Jose de Valladolid. Y viene a mi recuerdo el hermano Gonzalez.  ¡ Que buena persona ¡. Es de los que suben al Cielo como flechas. A primera hora nos acompañaba a la Santa Misa. Rezaba las preces en alto, para que nosotros le siguiéramos. De esta forma las aprendíamos y ciertamente, no las he olvidado.

¡ Señor, yo no soy digno de que entres en mi morada, pero una palabra Tuya, bastara para sanarme!, decía el hermano Gonzalez, a la vez que recorria el pasillo que había entre los banquillos y la pared de la capilla, vigilando que los alumnos mantuviéramos la compostura. Hay que tener una fe muy grande para dirigirse asi al Señor y hablarle como el centurión, curtido en mil batallas y estar destacado en un pueblo que llevaba toda su vida peleando y que iban a tener el valor de enfrentarse a Roma con las dos revueltas judías que les iban a causar casi un millón de muertos. Sin embargo, se dirige al Señor con toda humildad y fe, de que El podía sanar a su siervo, al que estimaba. 

Que mayor regalo podemos hacer nosotros, de pedir, de interceder por un ser querido, por un amigo. El centurión cuando se encuentra con Jesus, le dice “tampoco me crei digno de venir a ti personalmente”. Alguna vez nos pasa eso a nosotros eso. A lo mejor por nuestra vida, por nuestros pecados, cuando le pedimos algo no nos atrevemos a alzar los ojos al Cielo. Pero nuestra fe nos hace dirigir nuestros ruegos, sobre todo si queremos interceder por otras personas. 

“Señor, no soy digno de ti, de venir a ti, por mis muchos pecados. Mira mi alma, toda llagada por el pecado. Hasta mis pies paralizados, apenas me dejan caminar, como el paralitico de Cafarnaun. Mi corazón ocupado por mil banalidades aparece ocupado, como Belen don Maria y Jose no encontraron sitio. Todo ocupado. Mi corazón, que tenia que ser sagrario tuyo, es lo mas parecido al templo cuando lo ocupaban los cambistas y vendedores. No puedes morar en el, pero si puedes cambiarlo; solo una palabra tuya bastara para sanarlo. Si quieres tu puedes, como te dijo aquel padre para su hijo”. 

Siempre me ha apasionado ese pasaje. Jesus se conmueve de tanta. El centurión nos representa a ti y a mi. Que el Señor nos de a cada uno  las gracias necesarias para corregir nuestra vida y nuestro error, para que llegado el momento nos veamos todos gloriando a Dios en el Cielo.

 

Publicidad
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post