EL CAMINO DE EMAUS
12 Febrero 2013
Señor, como los israelitas, sigo caminando por el desierto de las incertidumbres, polvo, piedras, espinas... sigo sin acertar el camino. me muestro sucion, lleno de polvo camino perdido, porque el polvo nubla mi vista y nubla los ojos del alma. Lava de las inmundicias del pecado para que puueda verte, lava mi corazon de la suciedad de las tentaciones; dame de tu agua para no volver a tener sed y me de fuerzas para el camino que aun pueda quedar para llegar a ti.
Señor, nos parecio poco clavarte en la cruz y terminamos clavando en tu costado una lanza y asegurar que estabas muerto. Hasta eso llega la crueldad humana. "Pueblo mio, que te he hecho, en que te he ofendido" nos dices. "En tres dias reedificare el Templo".
Nosotros, pecadores, nos creemos vivos, pero caminamos muertos mientras el pecado esta guarecido. Reimos, distrutamos... eso no es signo de vida mientras no volvamos a la autentica vida. Esta autentica vida esta en Ti, en la Gloria de Padre Dios.
Y de tu costado salio sangre y agua. Un agua que limpia y nos devuelve a Ti, un agua regeneradora. En el desierto diste agua a los israelitas, para saciar su sed; estaba sedientos y te compadeciste. Perdoname Señor y dame de tu agua, de ese agua de la que le hablaste a la mujer samaritana. "Dame de ese agua" que sacie esa sed de ti que tengo Señor.
en Lurdes, Fatima, Mejico, hiciste manar agua sanadora, no solo de las enfermedades, sino tambien sanadora del alma. Siempre nos haces regalos, pues a la salud del cuerpo la acompaña la salud del alma.
¡Lavame Señor!. Que tu agua arrastre toda la impureza de mi pecado y que sane las heridas que me ha dejado.
Sufriste cruel Paion pero a cada golpe tu devolvias amor y perdon. Gracias Señor por tu amor y gracias, porque no nos dejas en el camino.