EL CAMINO DE EMAUS
19 Julio 2018
Como no podía ser de otra forma, vuelvo a tocar el tema de la existencia de Satanás, no es una obsesión, morbosidad; es un tema del que se habla poco y dada las trascendencia para el alma, no se puede dejar en el olvido. Satanás no es ese bicho con cuernos y pezuñas de cabra y ojos enrojecidos, que nos pintaban para asustarnos. Fue un Ángel, tal vez el más bello, de ahí viene el nombre de Luzbel, que encabezó una rebelión contra Dios. Lo que debe asustarnos es caer en su dominio, por el pecado, que nos separa de Dios y nos jugamos la eternidad, no metidos en un caldero asándonos, como también se hacían dibujos, en los libros, como representación del Infierno. Satanás, el padre de la mentira, el tentador, el calumniador, existe; como es verdad de fe la existencia del Infierno. Lugar destinado a las almas que en su vida y con su vida han rechazado a Dios. Parece no interesar que se hable de Él. Como decía un pensador y escritor converso al cristianismo que la mayor victoria de Satanás, es el que la gente no crea en su existencia. A mí un Párroco me dijo “no habléis del fuego del infierno…no hay que asustar a los niños ”.

Estoy leyendo un libro, que al final diré el título, pero que desde un principio aconsejo su lectura. Merece la pena . Las astucias para proceder Satanás y de sus siervos, para alejar al hombre de Dios son múltiples y variadas, no se da importancia a lo que eran antes los pecados veniales y ahora se denominan pecadillos o fallos o mentiras piadosas. Y tienen importancia, pues aunque no hacen perder la gracia, el costumbrismo y el no darles importancia, pueden llevarnos a cometer pecados más graves, que es lo que le interesa a Satanás y a los que para Él trabajan. Y que mejor divertimiento lograr que la persona rompa una y otra vez, uno o todos los Mandamientos de la Ley de Dios, sin inmutarse y que además lleve a otros a cometerlos.
No soy ningún santo, por escribir estas líneas u otras que he escrito y escribiré. Estoy en la esquina más alejada del Universo de la santidad. Pero esto o quiere decir que guarde silencio sobre este asunto, del que pocos muy pocos hablan, incluso aquellos que por obligación deben hablar. Todos estamos obligados a denunciar la comisión de un delito si hemos sido testigos. De la misma forma, estamos obligados a advertir la existencia de Satanás, causante del mal en el mundo: guerras, hambres, tiranías, asesinatos, violaciones, desobediencias a los padres, persecución del cristianismo, agresiones sexuales, abortos, fraudes, corrupciones, los que se desenvuelven dentro de grupos de de adoradores de Satanás (estos no son juegos, estos son verdaderos servidores y tienen su importancia)… $adivinadores” del futuro,… Podríamos decir, para que se entienda, que también los servidores de Satanás usan corbata y pantalones vaqueros, no solo son seres incorpóreos, podemos cruzarnos con en ellos cada día por la calle.
Leyendo este libro, se me vinieron a recuerdo aquellas palabras de Pablo VI, palabras de gravedad y preocupación,:”El humo de Satanás ha entrado en la Iglesia” (31.10.73). Siempre habíamos pensado, que desplegaba sus ejercito atacando de frente, como en una guerra normal. Pero aquellas Palabras de Pablo VI cambiaron la forma de pensar. Satanás atacaba a la Iglesia desde dentro de la misma Iglesia, valiéndose de miembros de la misma Iglesia, teniendo en cuenta que la Iglesia la formamos todos los cristianos. “ Dentro del corazon del hombre, proceden los malos pensamientos, las fornicaciones, los hurtos, los homicidios, la envidia... (MC., 7,21). Satanás conquista pausadamente el corazón del hombre.
Si vamos a un estanque, vemos el agua tranquila, ni una brizna de viento mueve sus aguas; si tiramos una piedra forma una serie de ondas y estas no se producen de fuera hacia dentro, sino del mismo centro, donde cayó la piedra y cada vez se van haciendo más grandes; de esa forma se expande el pecado y daña a Iglesia; un mismo mal ejemplo puede causar efectos catastróficos, no solo en los mismos cristianos, sino entre aquellos que nos observan; por tanto con el pecado estamos sirviendo, consciente o inconscientemente a los intereses de Satanás.
Satanás no tiene piedad por nada ni por nadie odia todo lo que provenga de Dios y a las almas que vayan a Dios, emplea todo su poder para apartarlas del buen camino. Su odio hacia Dios queda reflejado en la Pasión, desde que lo apresaron hasta que murió en la Cruz, cerca de trescientos golpes que recibió el Señor, incluidos; creo que tras puñetazo, azote, insulto… estaba la mano de Satanás, que poseyó a los ejecutores para la potencia de cada golpe se descargara con el máximo odio, lo mismo cada humillación, cada insulto… lo mismo cuando es expuesto ante el pueblo, donde Satanás hace que aquí se reproduzca el odio hacia el Señor; de la misma forma en la subida al Gólgota. La Resurrección es un fuerte golpe y la lucha contra Dios será más fuerte.
En los Evangelios podemos leer la sanación de poseídos, la expulsión de demonios que habían poseído a gentes y el Evangelio es palabra de Dios, y Dios no miente. Se pretende presentar a los posesos como enfermos epilépticos, por los estados convulsivos, con ello pretenden negar la existencia de Satanás.
Cuantas veces habremos leído, si reparar bien en la noticia, sin darnos cuenta de la peligrosidad, sobre aquelarres, profanación de tumbas, profanación de sagrarios… todos ellos llevados a cabo por sectas o grupos satánicos. Los Luciferinos, Paladistas, satánicos simbólicos, Iglesias satánicas, la Orden de los 9 ángulos… entre otras muchas. Todas tienen el punto común de adoración a Satanás. Tiene como se ve sus servidores, personas entre ellas de poder, son personas normales y corrientes, con las que quizás algunas veces nos hallamos cruzado.
Satanás no es una invención de la Iglesia, para meter miedo a los cristianos. Existe y pruebas las hay. LES RECOMIENDO: CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO