EL CAMINO DE EMAUS
7 Junio 2018
LAS MALAS COMPAÑIAS
Que poco caso se hizo, se hace y se sguirá haciendo de los consejos dados por los padres a los hijos de pequeños y de adolescentes, cuando nos decían: “esos amigos con los que vas, no son muy aconsejables”…” no vayas con fulanito que no tiene edad para ir fumando por la calle”… “esos amigos con los que vas, frecuentan lugares de dudosa reputacion y no queremos que tu vayas por ahí”… “a las diez en casa, aunque tus amigos se queden hasta mas tarde”. Y no lo decían por decir. Tenían sus razones.

Yo siempre me jactaba de que mis amigos eran buena gente, como se dice ahora. Y lo eran y lo son. Algunos no compartían mis creencias, pero nunca fueron malos ejemplos, de hecho alguno se unió al grupo de jóvenes que teníamos en la Parroquia. Tenia tres amigos, con los que compartía ideología y soliamos vernos con frecuencia, dos de ellos son dos estupendos sacerdotes. Era la época dorada: Catequesis (algunos años hasta entres Parroquias), Adoración Nocturna (que heredé de mi padre) y otras actividades siempre siempre en concordancia con la Iglesia.
He visto tantos jóvenes enganchados al botellón: alcohol, sexo y drogas quienes bien o pasan de los consejos de sus padres, o están en franca desobediencia e incluso crean situaciones de franca violencia. Se han dado casos de agresiones de hijos a sus padres y así, ante el temor de algunos padres, los hijos salen y entran a la hora que les da la gana, sobre todo los viernes y sabados. Muchos jóvenes recapacitan, pero otros persisten y contagian.
Aunque algunos se rían, satanas tiene muchos servidores que atraen a nuevas almas, presentándolas nuevos y sugestivos medios para corromper sus almas hasta el punto dde lograr romper el nexo con los padres. Ya dentro del botellón al sexo, el alcohol y la droga, se incluye la fuga de la casa paterna, para irse a vivir con el amiguito que la ha deslumbrado falsas palabras romanticas que la jura amor eterno, donde después de un tiempo la deja por otro. Aquí dejo un hecho real que me encontré un día:
Vidas rotas
Aquella tarde semi lluviosa volvi a casa antes que otros días, de los largos paseos que me daba. Pero volvi con sabor amargo. Volvi pensando en aquella joven que me encontre llorando, sentada sobre el peldaño de un portal. Recorde como una pareja de jóvenes pasaron a su lado, la miraron y continuaron su camino; después hice lo mismo, pero volvi la cabeza, mire y volvi hacia ella.
- ¿Tiene usted algún problema? ( la pregunte a la joven, quien en un principio, me miró, pero no le contestó
- ¿Tiene usted algún problema en el que pueda ayudarla? (volvi a preguntar, aunque me imaginaba que por medio había una ruptura, la discusión normal de dos jóvenes, que rompen y vuelven).
- Si, me han echado de casa. (Dijo ella frunciendo el ceño), por tomar cocaína… bueno me puse de cocaína hasta aquí (señalando en la frente con la mano estilo visera)… pero lo peor es que el también consume y encima se va con otra. (Termino diciendo)
- ¿El? ¿Quién es él? ¿Su padre? ¿La ha echado su padre?. ¿Su padre se droga?. (La pregunte).
- No, mi pareja. (Respondió ella).
- ¿No puede ir a casa de sus padres?. No puede quedarse en la calle, amenaza mal tiempo. (La pregunte).
- Hace un año que me fui a vivir con él. Mis padres no querían, así que imagínese. Además me dijeron que si me iba, que no volviera. (Explicó ella).
- pero eso no lo cumplen. Eso es “un repente”. Vera que si la dejan volver. (Dije).
- no sabe usted como es mi padre. (Dijo ella).
- ¿Qué edad tiene? Perdone si el molesto (La pregunté).
- 18 años. No molesta. Por lo menos mientras espero a una amiga, que me trae dinero y además me dejará ir con ella. El dinero es para algo de ropa en los chinos, pues él me la tiro a un container. (Dijo ella con cierto aire de ira)).
- ¿Por qué le tiro la ropa, no lo entiendo? (La pregunté)
- Porque él me la compró y me dijo que era suya y que no quería que yo tuviera nada de él. (Dijo ella)
- Así todo no puede hacer eso. Ya era suya. Puede denunciarlo. Le diré que debe salir de la cocaína. Ataca a la cabeza, a la mano haciéndola temblar y a la dentadura, la corroe, a la voz, un adicto habla como si tuviera la lengua como un estropajo. Está a tiempo. Deje la droga, por favor, prométamelo. (Le dije con seriedad).
- Se lo prometo (dijo ella).
- Si ve que le vence la tentación, vaya al médico, ellos le dirán como hacerlo. Esta usted a tiempo (dije).
- se lo prometo de veras. Mire por allí llega mi amiga. Gracias por preocuparse. (Dijo ella sonriente).
- Confío en ello (dije, estrechándola la mano).
Quizás, se trataba de una joven rebelde que se fue de casa; o de una joven que conoció a un desaprensivo que quiso aprovecharse de ella. Tal vez una de tantas jóvenes que han sido desatendidas por sus padres. “¿Y el Estado, que las permite el aborto y les facilita los preservativos? ¿No es eso corromper los valores morales de la juventud?” . “Y nadie habla de eso. Se escandalizan de los pervertidos pederastas, pero no, de permitir el botellón: sexo, alcohol y drogas”. Son vidas rotas, que quizás no se puedan recuperar, y se hacen añicos como el cristal, cuando se rompen.
Si en esta España de hoy no surge un gobierno que además de gobernar, se preocupe de la salud moral de los ciudadanos de su país, no sé dónde vamos a parar. ¿Por qué hemos llegado a estos límites de corrupción moral, social y económica? Porque a quien les corresponde han omitido estas enseñanzas.
La democracia no es el “dejad pasar, dejar hacer” de Rousseau, eso es el comienzo del caos. La democracia, es el respeto a las ideas de los demás, siempre que estas no atenten a los valores humanos; pero democracia es también el portar los valores morales y la enseñanza de estos en la familia y las escuelas. Lo contrario es ir directos a la acracia.
En mi caso, rompi con el 4º Mandaminto, al irme de casa, como me fui, dos años después del fallecimiento, lo que iba a causar poco después un cambio radical en mi vida, poco a poco. Ahora lo pienso y veo lo perjudicial qu es romper no solo con cualquier mandamiento, sino precisamente con el 4º, es algo asi como romper con el Norte. No creo que haya muchos que hayan roto con el 4º Mandamiento, con el corazon en la mano, puedan decir que les haya ido bien, salvo que carezcan de conciencia o de corazon, teniendo en cuenta que los padres representan a Dios por lo que romper con los padres es romper con Dios, salvo que los padres sean unos malvados y lleven a sus hijos por el camino de la decadencia, que los hay. En mi caso fue un acto de soberbia y por tanto una falta de humildad.
En la Biblia podemos leer: ama a tus padres y viviras muchos años. No quiere decir que llegaremos a los 100 o 200 años, sino que viviremos toda la eternidad con Dios y junto a ellos. De mi parte fui perdonado, otra cosa es que hayan estado de acuerdo con mi forma de vida. Se que hay muchos que rezan por mi y les agradezco porque lo necesitaba y como lo necesitaré en lo sucesivo. Por ello, si algún joven lee esta carta, no merece la pena condenarse de por vida por pasar la línea roja, donde todo es falso hasta las risas. Y ni siquiera existe la amistad. Todo es falso.