EL CAMINO DE EMAUS
28 Abril 2018
Cuando no estamos de acuerdo con algo que otros hayan hecho, sacamos del bombin de Mortadelo, el disfraz adecuado para el momento y sentamos cátedra. Por ejemplo, en el futbol, cuando el delantero de nuestro equipo cae en el área contraria, haciendo el piscinazo, y el árbitro que lo ve no pita penalti, rápidamente nos convertimos en árbitros y dando cada uno una versión diferente, nos acordamos de toda su parentela. Lo mismo ocurre, cuando el entrenador cambia de táctica o no saca a nuestro jugador preferido (cada uno tiene el suyo), la china le toca al entrenador y si encima pierde, no le arriendo la ganancia… lo mismo pasa con los presidentes de Gobierno, ministros, cirujanos, médicos de cabecera. Todos sabemos más que los profesionales… hombre, hay casos notorios de meteduras de pata que merecen ser criticados; por ejemplo, por citar a alguien, a la misma Colau que llamo catetos a los militares, cuando ella casi no tiene estudios que la igualen a los que tienen los militares.

Todo esto viene, a que una vez conocida la sentencia, de la que no emito opinión, porque no soy jurista y lo único que sé del código penal, es lo que aprendí en la preparación para las oposiciones de Cuerpo Superior de Policía, tuve un buen profesor. Pero desde entonces ha llovido mucho y el Código Penal ha cambiado mucho. Pero miles de españoles y no españoles salieron a la calle (movidos por cierto partido que le interesa las movidas callejeras) y terminaron politizando la sentencia. Estoy seguro que más del 60% de los asistentes no ha leído el código penal ni por el forro; pero se dejaron llevar y se convirtieron en legisladores. Algo me olía de lo que iba a pasar, saliera la sentencia que saliera, el rollo se iba a montar.
Este ha sido un caso muy singular, que hasta los mismos juristas afirman la fina línea que separa el abuso de la violación. Pero a la vez, uno se pregunta ¿Qué hace una niña de 18 años, que apenas ha extremado su mayoría de edad, sola por las calles de Pamplona a esas horas de la madrugada, donde lo más fácil era encontrarse con un ebrio o con un navajero o hasta con un depredador sexual. Desde luego ellos, y no se puede negar, cometieron unos delitos por los que han sido juzgados. Ella el juntarse con gente que no conocía. No debió en su momento escuchar la lección de sus padres: “no hables con desconocidos”. Pero en su creída mayoría de edad, olvido esta enseñanza, de la que deben aprender todos los jóvenes y menores. Luego vienen los disgustos: violaciones, abusos, desapariciones, asesinatos… el Mundo en que vivimos, tiene un submundo peligroso, sin conciencia y esto no lo enseñan en las escuelas. Mal rollo.
Durante dos años, se han venido haciendo en la prensa y en las televisiones, juicios paralelos y así, las gentes en sus casas se dejaban llevar por unos juicios que no tenían nada que ver con la letra y el espíritu del Código Penal. Y en las casa, quien no entendía, entendía menos. Solo faltaba poner la espoleta para detonar la bomba.
Me hace gracia una Cosa, los que salieron a manifestarse estos días no los vi en el caso de las niñas de Alcaser, de Marta del Castillo y tantos otros asesinatos y violaciones. Tampoco cuando Estrasburgo dio orden para que salieran violadores y pederastas de la cárcel, que volvieron a delinquir. Donde estaban. Lo de estos días nada tenía que ver con el juicio, sino aprovechar el juicio para que sea como determinado partido, puede convocar a las gentes Y manipularlas a su guisa