EL CAMINO DE EMAUS
15 Febrero 2018
No necesariamente, cuando hablamos de España, de su unidad, de la lealtad a la Bandera y del cumplimiento al juramento hecho un día, besándola con unción a la vez que desde el corazón la decíamos que si fuera necesario, por defenderla, derramaríamos por Ella hasta la última gota de nuestra sangre, en tiempos de guerra y con la pluma en los tiempos difíciles, como los que estamos atravesando, no es hacer política; es expresar que aún está muy vivo, nuestro sentimiento hacia la Patria en la que nacimos y vivimos y que mientras vivamos, la hacemos sabedora de que aún tiene hijos y que los tendrá siempre preparados para acudir a su llamada.

Los políticos solo hablan de política, esa gran mentira que nació en una urna y que la gestaron palabras que solo buscaban el poder, engañando al pueblo con falsas promesas que nunca cumplirá, y pactarán con sus adversarios y adversarios, a la vez, de quienes ya una vez quisieron convertirla en un satélite de los sin Dios.
Hoy, una parte de los que no aceptaron su derrota, vuelven a la carga, tratando de rasgar una región, del resto de España, mientras otra de las partes, viene avisando de sus intenciones, a la vez que en silencio se un apoderando de los territorios que consideran “suyos”, tal es el Reino de Navarra, donde ya han conseguido asentarse en instituciones, como alcaldías y Parlamento, infiltrándose por medio de empadronamientos legales. La Constitución a la que votaron gran parte de los españoles y refrendada por el anterior rey, ha anestesiado al pueblo español al admitir el sistema de partidos políticos y el régimen de separar las regiones en Comunidades Autónomas cada una con sus parlamentos y con sus Presidentes y parlamentarios que cambian apoyos al ejecutivo por más dinero y más autonomía en sus Comunidades, convirtiendo a España en un juego de moneda de cambio: “Yo te doy si tú me das”, y como el poder es muy ambicioso, entonces “yo te doy lo que me pides, pero tú me das lo que te pido”; hasta que un día no se pueda ofrecer más, porque ya tienen todo lo que deseaban y España salte en mil pedazos. Esa es la política y esos son los políticos. España no les importa nada. Y para colmo de males saltan los buitres corruptos que saquean las arcas, que han de rellenar con el sueldo ganado con sudor y lagrimas de los pensionistas.
Si el pueblo español no despierta de su adormecimiento ¿Qué será de España?