EL CAMINO DE EMAUS
23 Enero 2018
MAS MUERTO QUE VIVO…
Más de uno, al ir de madrugada al trabajo se habrá llevado algún susto que hoy puede contar como anécdota. Te encuentras de todo, menos dinero. Debe ser por la crisis económica. Antes si te encontrabas, debía de ser que a uno le importaba poco perder un billete de cien pesetas que perder uno de cinco euros hoy. De vez en cuando me he encontrado monedas de un céntimo que nadie recoge, moneda que la gente desprecia y la dejan ahí, sola “fane y descangallada”, que dice el tango. Yo si las recojo pues aunque pue material, aunque sean de poco valor material, tenemos la mala costumbre de despreciar de despreciar todo lo que consideramos pequeño

El susto más grande fue encontrarme con un marroquí tirado en el suelo, a las 5,45, cuando me dirigía al trabajo. Me acerque a él para comprobar que le pasaba. Le moví un poco su brazo y al no dar señal de vida (no se me ocurrió tomarle el pulso, sea todo dicho), pensé que estaba en el más allá
- Emergencias (dije por el móvil)
- Si dígame (respondió una voz al otro lado, con acento andaluz)
- Que creo que me he encontrado con un tío que está en el más allá (le dije)
- ¿Cómo dice?. (me pregunta)
- Que aquí hay un tío muerto. Le he removido varias veces y nada, no da señal alguna. (le explique)
- ¿Dónde?. (Me pregunta)
- En la calle Tome Cano, al lado del estadio (Le respondo)
- ¿Y dónde está eso? ( me pregunta)
- ¿Cómo que donde va a estar?, aquí en Santa Cruz. (Le respondo asombrado)
- ¿Pero en que Santa Cruz?.
- En la única que hay. Santa Cruz de Tenerife.
- ¿Pero de donde es usted? (le preguntó enfadado) A todo esto, llega un basurero y le expliqué. Toca al hombre y ni se mueve
- Este esta frito (me dice)
- Eso es lo que trato de explicarle al de emergencias, que no sabe ni donde estamos (le digo)
- Oiga, es que esto es emergencias de Sevilla (me dice).
- Si yo no he llamado a Sevilla (le digo).
- Habrá saltado. (Me responde)
- Mire resuélvanme pronto, pónganme con la… mire déjelo, que a lo mejor me mandan a los Geos. (y colgué y acto seguido llamé al 092, quienes tardaron quince minutos en llegar y eso que estaban a tiro de piedra). Repentinamente, cuando al fin se acercaba el coche de la Local se produjo el milagro. El hombre se pone en pie y echa a correr como alma que lleva el diablo. Visto y no visto. Explicamos a los policías lo sucedido y entre charlas y risas, perdí el autobús de la empresa. Así que encima de resucitar a un “muerto” tuve que pagar un autobús que me dejará lo más cerca posible del lugar de trabajo, a quince minutos caminando. Si es que esto de las innovaciones o se hacen bien o dan lugar a fallos garrafales como el sucedido. De todas formas el andaluz podría haberlo resuelto… claro que si no sabía dónde estaba Santa Cruz, que iba a poder resolver. La cuestión es que hoy no se estudia la geografía como la estudiábamos antes. ¿Sabe usted sin mirar donde está el Zadorra?.