EL CAMINO DE EMAUS
21 Noviembre 2017
Desde que entramos en el juego de la política, en el juego de los partidos, el partido que ostente el poder, o mejor dicho algunos de los que ostenten el poder o estén cerca, luego se ven mezclados con los negocios turbios de la corrupción. Un día lluvioso, al bajar del taxi, pues por lo general utilizo el tranvía, al despedirme del taxista, le dije
El me respondió

Vaya, si que está desprestigiada la política y los políticos. Y eso que no están destapados todos los casos, que seguro que hay más. Pues lo que me llama la atención, que las corrupciones salgan a la luz coincidentes de épocas de elecciones, pero corrupciones aparte, no tenemos en cuenta los sueldos, las horas extras normales y nocturnas, las comisiones, los viajes, los hoteles, las comilonas… esto en los Parlamentos, en el Senado, en los Ayuntamientos: los Alcaldes y los Concejales. Por ello, no solo luchan por el PODER, sino también por los sueldazos que se ponen. Y la lucha es encarnizada trapos sucios que aparecen, luego muchos son falsedades Cuando el daño electoral ya se hizo. Creo que falta dignidad y moral.
El político es el mas sensible a las corrupciones. No me refiero al cien por cien, pero si a un 20 o a un 30 %. ¿Quién no hace ascos a unos 20 millones de euros por la concesión de una parcela donde construir un jugoso negocio?. Y la cantidad se puede disparar y quien dice una parcela, dice construir unos grandes almacenes en un punto estratégico de la ciudad. Hoy manda el dinero que abre las puertas mas blindadas. Recuerden la Banca Ambrosiana, quien se lo iba a imaginar. Hay que tener mucha fuerza moral para no caer en la tentación.
Lo peor de los políticos es que no cumplen las promesas y se hace mas ricos mientras que hay viudas que con una pensión de 400 euros no llegan a fin de mes y los bancos no les ayudad, aunque sea por caridad